Trascendió que la cantante bombardeaba a su ex novio con mensajes y llamadas porque le temía a la infidelidad

Britney Spears se obsesionó con el paparazzi Adnan Ghalib y le llegó a mandar hasta cien mensajes de texto por día.
La cantante tenía terror de que el periodista le fuera infiel por lo que lo bombardeaba siempre que podía con mensajes y llamadas abrumadoras.
Amanda Pagel, la moza que dice haber tenido una aventura con Ghalib, sostuvo: Britney lo llamaba siempre cuando estaba en casa. Y le mandaba cientos de mensajes, algunos con segundos de diferencia.
La mujer le contó a la revista Look: Estaba cansado de ser el Sr. Spears. Dijo que estaba estresada y que estaba cansado de que lo persigan los medios.