Adriana Montes, de la Coalición Cívica, aseguró en declaraciones a Radio 10 que "con una credencial y una tarifa fija" se acabaría la mafia de los cuidacoches

Pese a que se trata de una actividad ilegal, penada incluso en el Código Contravencional de la ciudad de Buenos Aires, la mafia de los "trapitos" sigue actuando. Incluso, con ganancias enormes durante espectáculos como los recitales que Paul McCartney brindó en el estadio de River, en el que llegaron a cobrar hasta 150 pesos por un estacionamiento.
Sin embargo, la propuesta de algunos legisladores es la de "legalizar" la actividad, con un registro y una tarifa fija, para que los automovilistas "sepan" qué es lo que deberían abonar en los lugares donde realizan su actividad los cuidacoches.
Anoche, los bloques de la oposición en la Legislatura porteña dejaron la sesión e impidieron que se apruebe un paquete enviado por Macri para aumentar más las penas y las condiciones requeridas para detener a los "trapitos".
En diálogo con Radio 10, la legisladora por la Coalición Cívica, Adriana Montes, explicó la posición de su bloque ante este problema.Lo que proponemos es la regulación porque de esa manera, estando registrados, es mucho más fácil poder determinar quiénes son los que están envueltos en una mafia.
Claro que la propuesta omite un punto muy importante: la actividad de los cuidacoches está prohibida en el Código Contravencional de la ciudad de Buenos Aires. El artículo 79 de esa norma expresa que "quien ofrece servicios de estacionamiento o cuidado de vehículos en el espacio publico sin autorización legal, es sancionado/a con uno (1) a dos (2) dias de trabajo de utilidad publica o multa de doscientos (200) a (400) pesos. Cuando exista previa organización, la sanción se eleva al doble para el organizador. La sanción es de cinco (5) a treinta (30) días de arresto cuando se exigiera retribución".
Es decir que, según la legisladora, habría que darle un cobijo jurídico a una situación ilegal. Además, el cobro lo realizan en lugares donde el estacionamiento es libre y gratuito. En todo caso, debería ser el Estado el que usufructúe un sistema de estacionamiento pago.
"La persona tendría un cartel, con un monto fijo que es lo que debería abonar el automovilista si es que se habilita el estacionamiento en la vía pública", continúo Montes con su argumentación. Lo que cuesta imaginar es que efectivamente un "trapito" respete esos montos, que distan muchísimo de lo que actualmente cobran en los lugares donde se ubican.
Por último, la legisladora de la Coalición Cívica admitió que se trata de un problema más profundo: "También tiene que ver con nuestra cultura. Estamos en una sociedad en la que, en muchos aspectos, no se puede vivir".
Lo que está claro es que este tipo de cuestiones como el de los cuidacoches no se solucionan con "parches" legales, sino, precisamente, con la aplicación de las normas vigentes, y con nuevas herramientas que permitan terminar con una actividad ilegal por donde se la mira.