El día internacional de la bibliodiversidad, se propone desempolvar los libros de las bibliotecas personales y hacerlos pasear por la Ciudad. Una inventiva que atrapará a los amantes de la lectura
La bibliodiversidad, en el mundo entero, está íntimamente ligada a la producción de los editores independientes, quienes este año proponen que en forma simultánea diez países latinoamericanos participen de la incentiva.
La invitación está hecha: el 21 de septiembre, día de la primavera, quien tenga algún libro que ya hay leído en su biblioteca, que simplemente lo saque, lo lleve a una plaza y lo deje en uno de sus bancos a la espera de que una nueva mano se apropie de sus páginas y de esa forma, se produzca el intecambio de textos.
Los organizadores denominaron a esta actividad como la "suelta de libros en lugares públicos" y lo novedoso es, no solo el acto casi impensado de desprenderse de esa querida compañía, sino que mediante ese gesto se incentive a otro su lectura y a la vez al acto generoso.
Los editores independientes cuestionan la circulación tradicional de los libros como mercancías y por ellos se oponen al mercado ya que en ese formato ellos expresan sus sentimientos más íntimos y sus cuestiones más personales.
"Las movidas por la suelta de libros, muchas de ellas vinculadas al día de la primavera, están presentes en diversos países de Latinoamérica. En ellas se promueve una acción altruista, lúdica, generosa", aseguran los editores.