Quien más, quien menos, todos conviven a diario con personas con las que a veces las relaciones no son todo lo armoniosas que deberían. En esta nota, tips para lograr ser tolerante y evitar los enojos

Padres, hermanos, pareja, amigos, compañeros de trabajo, jefe. La lista podría continuar, pero con esa enumeración de personas que se "cruzan" por nuestros días basta para ejemplificar el alto grado de tolerancia que debemos tener para convivir lo más pacíficamente posible.
La revista Un Mundo Mejor publicó tres pasos que enseña Sai Baba.
El primero es ver las faltas propias, por insignificantes que sean, como enormes, sin excusarnos de nada. Eso sería, vernos como los causantes de esa situación que tanto mal nos hace.
La segunda acción es precisamente lo contrario: considerar las faltas de los demás, por enormes que sean, como insignificantes. Entender que esa persona que nos enoja hace lo que puede y está aprendiendo a vivir como nosotros.
Por último, recordar siempre la omnipresencia de Dios (con el nombre y la forma que cada uno elija) y entender que cada ofensa que hagamos a un semejante, se la estaremos haciendo a él.
Lea más en el número lanzamiento de Un Mundo Mejor.