La mega obra que se realiza actualmente en el aeropuerto internacional permitirá operar las salidas y llegas de las aeronaves que se trasladen desde la aeroestación Jorge Newbery a partir del 20 de octubre, debido al cierre de 45 días por reformas en la pista
Cuando finalice en 2013, Ezeiza tendrá capacidad para atender 13 millones de pasajeros anuales, realizar 90.000 operaciones también en 12 meses y 186.000 metros cuadrados de plataforma.
Para realizar el proyecto, "se organizó la tarea en plazos para que el aeropuerto siga funcionando sin alterar la calidad del servicio y para recibir también los vuelos provenientes de Aeroparque", según se informó a través de un comunicado de prensa de Aeropuertos 2000.
Concluidas las intervenciones, la nueva terminal de pasajeros será un edificio conformado por: el hall de check in de la terminal A existente (hall norte), un nuevo hall de check in similar, un nuevo espigón (sur) para operaciones de cabotaje, un amplio edificio para embarques y arribos y el viejo Espigón Internacional reestructurado y refuncionalizado.
Luego del anuncio del cierre del Aeroparque Jorge Newbery por reformas a partir del 20 de octubre, se aseguró en el comunicado que el aeropuerto internacional se encuentra preparado para la llegada de los vuelos de Aeroparque.
"Las tareas desarrolladas en la planta baja del edificio (de lo que será la nueva terminal de pasajeros) permitirán contar con cintas de equipajes, posiciones de check in y de control de seguridad flamantes para brindar un servicio de alta calidad a los pasajeros que por 45 días deberán efectuar sus viajes desde la principal terminal aérea del país", se detalló en el texto.
Este sector del edificio se habilitará provisoriamente hasta el 5 de diciembre para suplir el servicio de Aeroparque- tras lo cual se retomará el plan de obras iniciado anteriormente.
El cierre de Aeroparque
El Aeroparque Metropolitano permanecerá cerrado desde el próximo miércoles 20 de octubre hasta el 5 de diciembre. En ese plazo, se llevará a cabo un plan de obras tendiente a optimizar la seguridad operacional de la estación aérea que prevé una inversión de 60 millones de pesos.