Varias parejas pasan por alto las instituciones, personalizan el festejo y eligen que los case un pariente o un amigo. Los casamientos religiosos cayeron en un 30 % en la última década

Los casamientos tienen elementos de la ceremonia tradicional, con fiesta, ramo y vestido, además de invitados, aunque falta el cura o el juez de paz, y en su lugar puede estar un amigo o un hermano.
El antropólogo del Conicet César Ceriani Cernadas señala, en declaraciones al diario Clarín, que la tendencia abarca a la clase media. Se enfatiza la libre elección y el no estar atado a mandatos sociales. No lo asociaría a una pérdida de creencias porque se sigue contemplando simbólicamente el ritual de la ceremonia.
En tanto, Fortunato Mallimaci, director del área de Sociedad, Cultura y Religión del organismo, considera que la gente toma distancia de las instituciones pero le pide a su grupo que brinde la unión.
Por la autoridad que me conceden, los declaro Marido y Mujer. Juan, podés besar a la novia. Todos los presentes recuerden que tienen que firmar el libro de Familia. Los novios se van ahora a comer unos sandwichitos, los pueden ir a felicitar ahí, dijo Alejandro, luego de casar a su hermano.
La práctica abunda en parejas mixtas en cuanto a religión, o que no se pueden volver a casar por iglesia porque están divorciados.