Los responsables de la nueva fuerza hablaron de debilidades en la selección de los agentes. Ayer, apartaron a un alto jefe de la Policía, que estaba imputado por encubrir prostíbulos

Sorprendido por una nueva denuncia de irregularidades en la flamante Policía Metropolitana, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires reconoció que no existen mecanismos formales para chequear los antecedentes penales de los postulantes.
El jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, admitió que, desde su asunción, "sólo en los casos sospechosos, comenzaron a pedir informes a la Policía Federal sobre las fojas de servicios de los agentes", publicó La Nación.
"No podríamos haber pedido a todos los juzgados del país datos sobre causas referidas a cada uno de los 740 policías que están en la calle, en el momento en el que se postularon. Diferente es cuando sobre alguno surge una sospecha; se investiga el caso en particular", se excusó al matutino Guillermo Montenegro, ministro de Justicia y Seguridad porteño.
Ayer, tras una denuncia de un matutino, el efectivo de la Policía Metropolitana Miguel Ángel Fausto Colombo, que irá a juicio acusado de proteger un prostíbulo del barrio de Retiro, fue separado de su cargo por decisión del gobierno porteño.
Miguel Ángel Fausto Colombo, de 59 años, está en el banquillo por su gestión como segundo jefe de la comisaría 15° de la Policía Federal. En el requerimiento de elevación a juicio de la fiscalía se destaca que el nombre y el teléfono de Colombo figuraban en la agenda de un proxeneta detenido.
La causa, a cargo del fiscal José María Campagnoli y el juez Alberto Baños, está a punto de llegar a la etapa de juicio oral con cinco ex comisarios, cuatro ex subcomisarios y dos oficiales procesados por dar protección a tres boliches de sexo vip cuando ellos todavía estaban en la Policía Federal.