Ayer, cayeron más de 150 milímetros de agua en Santa Rosa, por lo que varios habitantes de la ciudad tuvieron que abandonar sus casas. Entre los evacuados y autoevacuados hay familias enteras y ancianos de un geriátrico

Los evacuados en Santa Rosa sumaban en la noche del lunes un centenar, luego de la caída de unos 100 milímetros de agua en cinco horas, y continuaba la fuerte lluvia que después de las 22 ya sumaba unos 150 milímetros en la capital pampeana.
Por la situación, el gobierno dispuso para el martes la suspensión de las clases en los niveles inicial y primario, los únicos que comenzaron el lunes el ciclo lectivo en la provincia.
Entre los evacuados y autoevacuados había muchas familias y ancianos de un geriátrico, en tanto los niños debieron permanecer en las escuelas hasta ser ubicados con sus familias en sus viviendas o refugios para inundados, mientras las autoridades reiteraron el pedido para que la gente no circule por la ciudad.
Los trabajos de evacuación continuaban en varios puntos de la capital, a cargo de personal de Defensa Civil y bomberos, en especial en los barrios Santa María de Las Pampas, Plurianual y Escondido. En esos lugares, rebasaron las cloacas, el agua llegó a la altura de las ventanas y varios autos quedaron atrapados, mientras muchos vecinos se resistían a trasladarse a los refugios por temor a los robos.
El servicio de transporte urbano de pasajeros y el que cubre el trayecto entre Santa Rosa y Toay quedó interrumpido, en tanto algunas comisiones vecinales no afectadas por la inundación y la cooperativa de electricidad ofrecían espacios para albergar a las decenas de evacuados y Caritas montó un operativo de entrega de ropa.
La lluvia comenzó de manera intermitente a las 14 y descargó 100 milímetros de agua por metro cuadrado hasta las 19, pero por la noche la medida subió a 150 milímetros y persistían las precipitaciones, en el marco de un pronóstico de fuertes tormentas para esa zona de La Pampa.