Los delincuentes que ingresaron a la entidad en el barrio de Congreso se movieron con un "profesionalismo extremo" que sorprendió a los investigadores. Corrieron las cámaras de seguridad para evitar quedar registrados y desactivaron las alarmas antes de violentar 60 cajas fuerte

Fuentes de la investigación detallaron este lunes que de las 218 cajas de seguridad con las que cuenta el banco, sólo 90 habían sido ocupadas por los clientes. Según las primeras estimaciones, 60 de esas 90 cajas fueron blanco del atraco.
La banda que en la madrugada del domingo realizó un boquete y se alzó con el botín actuó con tal grado de profesionalismo que logró desactivar las alarmas de movimiento, movió las cámaras de seguridad para evitar que la filme, y burló el sistema de alarmas antisísmicas.
El equipamiento y la rigurosidad técnica con la que actuaron los delincuentes superaron todas normas y reglas de seguridad que el Banco Central reglamenta para todas las entidades bancarias del país y que era cumplimentadas con creces por esta sede.
De hecho, a los invetigadores les sorprendió cómo se realizó el robo, teniendo en cuenta que la entidad dispone de todos los dispositivos de seguridad actualizados, con la última tecnología del mercado y todos los equipos en reglas.
Antes de retirarse del banco, los ladrones escribieron con aerosol en una de las paredes de la entidad Este no es el robo del siglo, es el robo del milenio" en alusión al caso de Acasusso, que justamente en estos días se encuentra en pleno juicio oral y público.
Autoridades del Banco Macro informaron que los dueños de las cajas de seguridad que fueron afectadas están siendo contactados telefónicamente para pautar una reunión que se realizará a lo largo de esta semana.
Además, la firma informó que todos aquellos clientes que deseen hacer alguna consulta puntual sobre el atraco se pueden acercar a la sede central, en Sarmiento 401, o comunicarse telefónicamente al 0810.555.2355.
"Un trabajo profesional"
El jefe de la División Prensa de la Policía Federal, comisario Néstor Rodríguez, aseguró hoy en la puerta del banco ubicado en Callao 264 que el robo fue "un trabajo planificado y muy profesional".
"Está claro que la gente que hizo este hecho tenía información muy importante que le permitió lograr el objetivo. Conocían el movimiento, supieron cómo trabajar con los lugares que tiene esta entidad bancaria y, por supuesto, con el manejo de las alarmas", comentó Rodríguez.
El comisario explicó a la prensa que los ladrones "tenían conocimiento de cómo burlar las alarmas y utilizaron algún sistema como para que no se activen hasta el día de ayer a la mañana (por al domingo), cuando ya se habían ido y habían logrado su cometido".
Rodríguez comentó que los delincuentes "han utilizados todoselementos de efracción, como por ejemplo barretas y maquinarias, para romper loza y paredes".