El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer (foto), consideró "razonable" el inicio de la aplicación de restricciones, aunque aclaró que "no resuelve el problema del alcohol" y que se debería apuntar a "padres y educadores"

Aguer afirmó que las nuevas medidas "han costado mucho sacarlas" e intentan "poner un cierto límite".
"El problema es muy difícil porque tiene que ver con una situación cultural y espiritual que no es fácil de revertir, porque hay que inducir a otros modos de diversión", explicó el prelado en declaraciones televisivas.
En ese sentido, Aguer señaló que se habla de "la responsabilidad de los dirigentes sociales y de los empresarios" pero que en realidad habría que "apuntar a la responsabilidad de los padres de familia y de los educadores".
"¿Cómo se ha creado esta mentalidad o esto que yo llamo una verdadera manía? ¿No es posible ofrecer alternativas de otro tipo diversión? ¿No puede comenzarse más temprano por ejemplo a las ocho y media para terminar en la medianoche? ¿Qué tiene de raro? ¿No se podrían divertir también a esa hora?", se preguntó.
El arzobispo platense recordó las imágenes que muchas veces le toca ver los domingos "temprano", donde se "ve gente que deambula como zombies, chicas tiradas en una esquina borrachas y en condiciones realmente infrahumanas".
"Eso es el despojo de una noche de diversión, de los casos de violencia que surgen espontáneamente cuando la gente ya no está en sus cabales", indicó.
Y culminó: "Pensemos en el futuro de estos muchachos y chicas que se divierten de esta manera. Pensemos también como queda ajada prematuramente una juventud cuando la diversión no resulta impostada de un contexto verdaderamente humano y que tienda a elevar el corazón a las cosas más nobles".
Fuente: NA