Las mismas investigan la muerte del ex diputado nacional por el radicalismo Mario Abel Amaya y las torturas a los presos en la Unidad Seis de Rawson. Por razones de seguridad el ex represor declarará el 4 de agosto próximo en Campo de Mayo

Según reporta el diario chubutense Jornada, por razones de seguridad el ex represor Jorge Rafael Videla no será trasladado a Rawson, donde tiene lugar la causa, para prestar su declaración.
En vez de eso, será indagado en Campo de Mayo, donde cumple una condena por delitos de lesa humanidad, por el juez federal Hugo Sastre y el fiscal federal Fernando Gélvez, quienes viajarán especialmente.
El viaje de Sastre y Gélvez está previsto para el 4 de agosto próximo, luego de la feria judicial invernal, y Videla declarará a las 9 de la mañana en ese centro de reclusión. La autoría del célebre ex represor en estas causas sería mediata, en tanto jefe de ese esquema de eliminación de opositores al régimen.
Con la declaración de Videla y otras dos personas que quedan pendientes, el Juzgado Federal de Rawson estaría en condiciones de finalizar con las actuaciones previas, proceder a los procesamientos y encaminarse hacia el juicio oral en las causas por la muerte de Mario Abel Amaya y la denominada Causa 500, por la que se investigan los sometimientos hacia los presos en la Unidad Seis de Rawson.
Amaya fue visto por última vez con vida en la Unidad Seis de Rawson. Y debido a su pésimo estado de salud, producto del maltrato, la tortura y los tormentos que sufrió (sumado a una dolencia coronaria) fue trasladado al Hospital de la cárcel de Villa Devoto donde falleció. Allí, en sus últimos días, fue visitado por Raúl Alfonsín, posiblemente la última persona que lo vio con vida y que pudo intercambiar algunas palabras con él.
Hay que recordar que recientemente el ex presidente también declaró en esta causa como testigo. En esa oportunidad Sastre viajó a Buenos Aires dado que el estado de salud del ex presidente estaba ya bastante deteriorado, lo que le impidió viajar a Rawson para la declaración. Alfonsín le dijo a la Justicia que lo vio muy mal a Amaya en esa oportunidad y fue uno de los encargados en retirar el cadáver después de su muerte.
Videla, quien en la actualidad tiene 83 años, fue integrante del primer gobierno de facto que se instaló en la Argentina el 24 de marzo de 1976. Junto a Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti pergeñó y ejecutó el golpe que derrocó a la ex presidente Isabel Martínez de Perón, dando comienzo a la dictadura más sangrienta que recuerde el país.
Además de cumplir condenas por numerosos hechos graves de delitos de lesa humanidad, Videla es requerido por juzgados federales de numerosas provincias del país, donde también se ha comprobado su complicidad en hechos de torturas, tormentos, desapariciones y muertes.
En todos los casos, jueces y fiscales deben viajar a Campo de Mayo donde Videla está recluido bajo fuertes medidas de seguridad, ya que existe temor latente a que quieran matarlo y por eso no lo sacan del lugar.