Ana Gallo salió a correr por la zona de Traslasierra, Córdoba, y recibió un fuerte golpe en la cabeza. Despertó sin su ropa y con una pierna rota. Pasó la noche a la intemperie. Fue rescatada al otro día
Una joven de 29 años que fue encontrada luego de estar 24 horas perdida en la zona serrana de Traslasierra, tras ser golpeada por desconocidos y pasar toda una noche a la intemperie con una pierna rota, consideró que los agresores la confundieron con otra persona.
La muchacha fue encontrada casi sin ropa, pero las pericias que se le hicieron confirmaron que no fue abusada sexualmente.
"Se equivocaron de persona. Estaban esperando a alguien que tenían que hacer desaparecer y se equivocaron", juzgó Ana Carolina Gallo, quien aseguró que no se le cruza por la cabeza quién pudo haberle hecho algo así.
Todo empezó el viernes pasado, cuando la chica, que ejerce la profesión de docente en Río Cuarto, salió a correr por la zona de Las Albahacas y recibió un fuerte golpe en la cabeza aplicado desde atrás.
"Empecé a escalar el cerro para ver dónde estaba. Y como sabía que me estaban buscando... Pero cuando se hizo la tardecita, ya no. Eran kilómetros y kilómetros, pero llegaba ahí y cada vez me metía más en las sierras, cada vez peor. Ni una luz, nada. Yo gritaba para ver si alguien escuchaba", recordó la joven en declaraciones al diario El Puntal.
Con el pelo mojado, la chica decidió tirarse a dormir en un pajonal para esperar que aclarara, luego de divisar unas luces a lo lejos.
Al otro día decidió volver a caminar y, a pesar de su estado, continuó su marcha hacia el sector en el que había visto luces, aunque los cerros parecían reproducirse.
En primer lugar encontró un tractor y una tapera vacía, aunque al poco tiempo se encontró con un hombre que tenía atuendos rurales.
"Yo estaba desnuda, sólo había agarrado una bolsa roja para hacerme una pollerita. Le hice señas al hombre, y me dio la sensación de haber visto a Dios. Tenía miedo que se asustara de ver a una mujer desnuda caminando por ahí, que pensara que estaba loca", recordó sobre ese momento.
El hombre le dijo que la iba a ayudar, pero se alejó del lugar, aunque al poco tiempo fue recogida por una familia que la llevó hasta la zona donde fue auxiliada por patrullas de rescate.
Ana Carolina asegura que en ningún momento, pese a haberse despertado casi desnuda, pensó que la habían violado, porque estaba indispuesta.
"Cuando salgo del agua me fijo y no tenía nada, es más, tenía el tampón puesto. A nadie se le ocurre que me lo pudieran volver a poner. Incluso la gente de forense me decía que una posibilidad era que no me hayan violado porque al ver sangre podría ser portadora de HIV. A lo mejor zafé por eso", explicó.