Un estudio reveló que en los hogares de nuestro país hay ciertos temas tabú, debido a las crisis económicas y sociales vividas en las últimas décadas. Cuáles son

La consultora D'Alessio Irol realizó una encuesta a 700 personas de más de 40 años de nivel socioeconómico medio y alto. La conclusión a la que llegó es que el 80% de los sondeados de este target se considera "previsor", pero en realidad sólo en cuestiones relacionadas al corto plazo, no al largo.
En base a una serie de preguntas que reflejaban acciones cautelosas, los investigadores descubrieron que los argentinos somos prevenidos en temas cotidianos, como el uso del cinturón de seguridad, los seguros para el automóvil y hasta los chequeos médicos. Sin embargo, rehusamos aquellas prevenciones vinculadas al largo plazo, como los seguros de vida, de viaje, de retiro, la compra de parcelas de cementerio y los testamentos.
La socióloga Nora D'Alessio observó que "el argentino de hoy está empezando a cuidarse y a proteger a los suyos en aspectos que podrían perjudicarlos en el día a día, pero no resuelve temas que podrían tener implicancias complejas a largo plazo".
"Nos preocupamos y ocupamos de temas que pueden afectar nuestra vida cotidiana, pero evadimos la responsabilidad de pensar anticipadamente cómo evitar riesgos o minimizar el impacto de situaciones traumáticas", agregó.
Ahora, al momento de preguntarse el porqué de estas decisiones, vistas más que nada en los jóvenes y en las personas de edad media, la licenciada no duda en afirmar: "Son los más golpeados por una historia de crisis recurrentes y de reglas que cambian a cada rato. Hemos vivido a los saltos y esa historia alimenta el puro presente, la inmediatez, y estimula el desprestigio que tiene en nuestro país ser hormiga, ser previsor, ser precavido. Los argentinos, en general, somos como la cigarra: nos cuesta pensar para adelante. Aun en temas vinculados a la protección de la familia, nos cuesta ir más allá del corto plazo".
"El argentino no hace foco en el futuro porque le pesa la historia. Está marcado a fuego por una cadena de crisis recurrentes, se siente permanentemente amenazado por la coyuntura y desconfía de los canales institucionales que se ocupan de cuestiones a largo plazo", resaltó Francisco Astelarra, presidente de la Asociación Argentina de Compañías de Seguro.
Martín Gauto, presidente de la Asociación de Aseguradores de Vida de Retiro de la Argentina (Avira), también fue congruente con la observación de los especialistas nombrados al decir: "Los argentinos no podemos tener un buen vínculo con el largo plazo. Primero, por los violentos cambios de reglas de juego que experimentamos en las últimas décadas: adentrarse en el largo plazo es meterse en el terreno de lo incierto, y esto exige un grado de confianza difícil de sostener en una sociedad con tantas frustraciones. A su vez, ocuparse del futuro es acercarse de alguna manera a los últimos tramos del camino, al final, y nadie quiere hablar de eso. Los argentinos nos resistimos", publicó el diario Clarín.