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Martes 1 de Diciembre
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Cuestionan las dietas que restringen los alimentos

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La idea de comer lo menos posible y de no tomar ciertos gustos a la hora de alimentarse está quedando de lado. Los especialistas dicen que esto ha generado obesidad y recomiendan darse gustos

Las dietas anteriores planteaban que había que combatir los kilos de más, que a fuerza de sacrificio, de dejar de lado los alimentos que más gustaban, se podía llegar a ese peso ideal (culturalmente, ideal). Sin embargo, parece haber surgido un nuevo paradigma en lo que a nutrición se refiere, el cual indica que todo lo anterior ha sido un fracaso, al punto tal que la obesidad se ha vuelto una epidemia en el mundo.

De hecho, los especialistas sostienen que ese "peso socialmente ideal" debe ser remplazado por el "peso saludable para uno" y que para llegar a este no se debe restringir el placer de las comidas.

Mónica Katz, doctora y especialista en Nutrición, dijo: "La mejor prueba de que el modelo de las dietas restrictivas fracasó es el ejército de dietantes (personas que van de dieta en dieta) gordos que hay en el mundo. Está demostrado que privarnos del placer estresa y genera mayor deseo de todo aquello que evitamos".

"Basta con ver las estadísticas: el 60% de la población mundial tiene sobrepeso", agregó, para luego señalar que "el nuevo modelo promueve pequeños cambios de estilo de vida sostenidos en el tiempo y un abordaje 'no dietante', basado en la legalización del placer y en el objetivo de alcanzar el mejor peso posible y no el que la cultura dicta como ideal. Uno debería tratar de ser la mejor versión de sí mismo, y no otro. No debemos seguir odiando nuestros cuerpos".

Por su parte, Marcela de la Plaza, doctora de la Sociedad Argentina de Nutrición, opinó: "Lo de la dieta de hambre por un período acotado fracasó; lo de 'no sirvo para nada, rompí la dieta', se terminó. Comiendo bien, sanamente, e incluyendo todos los alimentos, se puede adelgazar. Un plan para bajar de peso puede incluir cremas, chocolates y alcohol. En su justa medida y en función de cada caso, un planteo nutricional saludable no debe siquiera evitar el kiosco: basta con aprender a elegir qué comprar. Si uno muere por el chocolate, una golosina de 25 gramos, engorda lo mismo que una manzana. Lo importante es organizar una rutina de alimentación".

"Es necesario empezar a discriminar el sobrepeso que afecta la salud de lo que podríamos llamar 'obesidad cultural', ligada a los estrictos cánones de belleza vigentes. Cada uno tiene un peso de tendencia: la búsqueda del 'peso ideal' debería ser el mejor 'peso posible' para uno, comiendo con moderación y siendo activo", reconoció la especialista en obesidad Ana Cappelleti, quien destacó: "Tan importante como adelgazar es mejorar las enfermedades asociadas al sobrepeso y la obesidad".
 
Katz también hace una autocrítica y reconoce que el silencio de la comunidad científica "respecto al hecho de que nacemos con derecho a comer y a sentir placer en ese acto avala la satanización de muchos alimentos y convierte la comida en algo ilícito. Aquello de 'cerrá la boca y andá al gimnasio' no sirve. Por hambrear a la gente terminó ganando la obesidad", publicó el diario Clarín.

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