El numeroso grupo fue a comer a un club rosarino y se retiró de forma coordinada y silenciosa. Nadie se dio cuenta y ni siquiera tuvieron que lavar los platos. Ya fueron denunciados

Un ruidoso grupo de 30 personas, que anoche ocupó varias mesas del comedor del restaurante del club Cuba Libre de Rosario, comió a rabiar, según testigos. Hubo charlas, bromas y hasta algún pan que voló de una punta.
Y en un momento, sin que los mozos y los encargados se diesen cuenta, desaparecieron. Fue un movimiento coordinado y rápido, Se retiraron en pocos minutos y escaparon del lugar sin pagar, informó hoy el portal rosario3.com.
El grupo de personas dejó una deuda de mil pesos, según denunció el concesionario a la policía de Rosario.