El pequeño de cuatro años fue víctima de un virtual "estado de abandono", por ello se resolvió que mantenga distancia, "para evitar perturbaciones" en su desarrollo
La Justicia concedió a un matrimonio la adopción definitiva de un niño, hoy de cuatro años de edad, y le negó al pequeño la posibilidad de tener contacto con su madre biológica, para evitarle "perturbaciones" en su desarrollo.
La Cámara en lo Civil y Comercial de la localidad bonaerense de Junín resolvió así una compleja situación derivada de la adopción del niño, cuya madre lo sumió en un virtual "estado de abandono" y que "proviene de un grupo familiar disfuncional, muy poco continente, de hábitos promiscuos y con déficit intelectuales importantes en varios de sus miembros, incluida ella misma".
De hecho, la joven madre "ha sido objeto de abuso sexual de su padrastro, concibiendo a su hijo; ha permanecido internada en distintos institutos y separada del niño por seguridad para el mismo, por colocarlo en situación de riesgo permanente por negligencia y actitudes violentas".
Los jueces Ricardo Castro Durán, Patricio Rosas y Juan José Guardiola rechazaron el planteo de la defensa de la madre biológica, que reclamaba "en el mejor interés del niño la preservación de los lazos de sangre sobre los que se funda su identidad personal".
Para los jueces, "quedó absolutamente acreditada la imposibilidad de (la madre biológica) de asumir su rol maternal", probada por una "breve y dificultosa convivencia" entre ambos.
Esa circunstancia "conspira contra la conveniencia del dictado de una resolución que disponga en este momento la revinculación de ambos. Es que el aseguramiento de los derechos del niño debe ser actual".
Los jueces dejaron librado a la decisión del pequeño, a medida que crezca, su reencuentro con su madre de sangre: "Será él, de acuerdo a la evolución de sus facultades, quien decida, cuando pueda formarse una opinión de lo sucedido, si va a entablar y mantener vínculos con su mamá biológica".