La devaluación de esta moneda ya se hace sentir en zonas de frontera con la Argentina. La ocupación hotelera bajó y cada vez "se cruzan" menos brasileños a cargar combustible. Las playas cariocas, una fuerte competencia

No tenemos ni idea de la dimensión que significa para el turismo esta crisis financiera. La devaluación del real nos deja competitivamente en desventaja con el Brasil", sostuvo Carlos Krumkamp, presidente de la Asociación de Hoteleros, Gastronómicos y Afines de Iguazú (AHGAI).
Tal es así que en Misiones, por ejemplo, ya se sienten los efectos en el ánimo y en el bolsillo de muchos extranjeros que llegaban a sus tierras para disfrutar de sus paraísos naturales, hacer compras más convenientes o cargar combustible mucho más barato.
Con respecto a esto último, ahora es menos frecuente que los brasileños "se crucen" a la estaciones de servicio argentinas, que ofrecían carburantes mucho más económicos que del otro lado de la frontera.
La localidad de Iguazú podría ser una de las más perjudicadas, sobre todo en los meses de verano. Según Krumpkamp, la ciudad "va a pasar a ser otra vez un destino de paso hacia las playas de Brasil de uno o dos días como máximo. No va a ser un destino de vacaciones", se lamentó.
"Antes trabajábamos desde el jueves con los brasileños, pero hace 15 o 20 días comenzó a aflojar", dijeron desde el Hotel City (en Posadas) al portal Territorio Digital.
"Queremos saber cuánto y cómo nos afecta. Algo ya se siente, aunque no sé si en la medida en que va a afectar los destinos más importantes como Bariloche", indicó Oscar Degiusti, director de Turismo de Posadas. También señaló: "Los que se están asustando son los de la costa atlántica, porque con una devaluación del real se van a beneficiar las playas brasileñas", analizó Degiusti.