La Corte Suprema aún debe decidir sobre la indemnización a los 110 herederos de una estancia en Corrientes por una confiscación militar en 1952. Las tierras recién fueron devueltas en 2001
La herencia del latifundista correntino Julio Ramón Pinasco ya es la causa judicial más larga de la historia argentina. Sus 110 herederos aún esperan desde hace 56 años que la Justicia proclame el resarcimiento por daños y perjuicios por unas tierras que el Ejército tomó como propias en aquel entonces. Se calcula que la demanda varía entre $40 y $120 millones.
El expediente es tan grueso como su papel ya amarillento. En 1978, lo herederos iniciaron un juicio de recomposición y de daños y perjuicios. Recién en 1993 el caso alcanzó la máxima instancia de la Justicia. La Corte falló a favor de los sucesores de Pinasco y en 2001 las tierras volvieron a pertenecer a la familia.
El dictamen consideró que la expropiación se había cometido de forma irregular.
Sin embargo, aún no fue resuelta la indemnización por el uso que las Fuerzas Armadas le otorgaron a las estancias. Es decir, la pérdida económica de la producción agrícola y ganadera que se encontraba en 1952, según informó hoy el diario La Nación.