Se registró una reducción en las ventas minoristas. Se desaceleró el ritmo exportador agropecuario. Y algunos proyectos inmobiliarios fueron congelados. Admiten que la crisis de los EEUU es uno de los factores clave

La crisis financiera mundial se siente en el consumo de los argentinos. Las primeras consecuencias se están viendo en la venta de autos, electrodomésticos, nuevos negocios inmobiliarios y hasta en la telefonía celular.
A diferencia de lo que dice el Gobierno, los especialistas admitieron que las ventas en general "volvieron a debilitarse" en el noveno mes del año. Y esperan que el impcato se extienda incluso en 2009.
En el sector inmobiliario, las primeras consecuencias las comenzaron a sentir aquellos emprendedores que no cuentan con amplio financiamiento externo.
"Las ventas no cayeron, el proceso de venta se hizo más lento", aseguran desde un grupo inmobiliario. En este sentido aclararon que "durante muchos años, pensaron, y de echo era así, que con el dinero que obtenían de las ventas que se cerraban previo a que comenzara la construcción era suficiente como para llevar adelante el proyecto. Hoy la situación ya no es tan simple".
Desde el sector automotriz también admiten que la crisis se expandió: "Los malos humores que llegan de afuera están haciendo que la gente posponga su decisión de comprar", señaló Dante Alvarez, de la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara).
Otro sector que sufre las consecuencias es el exportador. Por la crisis disminuyeron los envíos al exterior y se frenaron contratos. Incluso, en algunas empresas comenzaron a suspender al personal, debido al freno en la producción.
Desde el consorcio ABC, su presidente reconoció -señala el diario La Nación- que "se suspendieron compras y se están negociando a la baja los contratos existentes".
Informe de la CAME
Las cantidades vendidas por el comercio minorista durante setiembre registraron una caída del 8,7% contra igual mes de 2007, afectada por la inflación, la restricción crediticia y la crisis mundial, indicó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
En este listado, la CAME también sumó a "la restricción del crédito, que quedó circunscripto al que otorgan las grandes cadenas que tienen acuerdos con bancos y tarjetas; la incertidumbre provocada por el impacto que tendrá la crisis internacional en el país; y el temor por la vuelta del campo a las rutas".
La entidad refirió que si bien el mes comenzó con "buen dinamismo del consumo, a partir de la segunda semana volvió la incertidumbre y las ventas se retrajeron nuevamente" respecto a los buenos niveles registrados en agosto.
Según un relevamiento realizado en el Consejo Federal de la CAME, "un 30 por ciento de las pequeñas y medianas empresas del interior ya está operando a pérdida, un 45 por ciento está con rentabilidad nula y sólo un 25 por ciento mantiene utilidades".
El informe -con 491 comercios relevados en todo el país- refirió que "no hubo ningún rubro que haya escapado al ajuste del consumo, registrándose las caídas más fuertes en Calzados y Bijouterie, con disminución del 15%, Indumentaria (- 14 pct) y también en Electrodomésticos (- 12 pcto), que fue la estrella del consumo de los últimos años".
Así, la CAME consignó que las cantidades vendidas por los comercios minoristas retrocedieron 8,7% en septiembre frente a igual mes del año pasado y acumulan en el año una caída interanual promedio de 3,9 por ciento.
"Septiembre fue después de junio y julio el tercer peor mes del año: el deterioro en las ventas ocurrió en todos los sectores", indicó el informe.
El estudio expresó además que "la intención de compra de bienes durable bajó en septiembre, y eso se percibió en que cayeron fuertemente las consultas sobre precios y productos, y allí incidieron la menor disponibilidad de crédito y las mayores tasas".
"Frente a la incertidumbre, el público parece estar realizando un estricto control en sus gastos que se refleja ya no sólo en productos de valor, sino también en los electrodomésticos más pequeños", consignó la Confederación.
Fuente: DyN