Las declaraciones de los testigos continuarán ese día tras el paso a un cuarto intermedio. En la jornada de hoy, los sobrevivientes contaron su desesperación por salir del boliche de Once

En una nueva audiencia del juico por la tragedia de Cromañón, una sobreviviente conmovió al público cuando relató su desesperación por salir con vida del lugar y salvar a su hijita, en tanto otros testigos coinciden en la gran cantidad de bengalas que se tiraron contra el techo y que el control para los invitados "vip" era "así nomás".
Uno de los sobrevivientes de Cromañón, que concurrió varias veces a ver al grupo Callejeros, aseguró hoy que aquella noche el uso de pirotecnia era mucho más de lo habitual, que había 10 o 15 bengalas prendidas y que el control para los que entraban sin pagar sus entradas, los vip o invitados de la banda era "así nomás".
En tanto, una mujer relató en forma angustiante la deseperación por salir con vida del lugar y salvar a su hija que estaba con ella de 14 años.
Por otra parte, en la audiencia de hoy, los abogados del empresario Omar Chabán y del grupo Callejeros intentaron sin éxito impugnar a los testigos que a la vez son querellantes civiles y penales contra ellos, pero el Tribunal Oral 24 consideró "tan abstractos" los planteos que decidió avanzar con los testimonios y deferir la resolución sobre las nulidades más adelante.
El relato más dramático de la jornada se escuchó de boca de Fabiana que hizo una descripción escalofriante de su intento por salir mientras era aplastada junto a su hija por una pila de gente que las pisoteaban.
La mujer contó que al principio no se había dado cuenta de la magnitud del incendio, de hecho en el trayecto hacia la salida perdió una sandalia y volvió hacia atrás para buscarla.
"Me importaba la sandalia que había perdido", dijo hoy recordando lo que había pensado aquel día. En su relato dijo que llegó a contar 8 bengalas encendidas, aunque luego, Gastón, otro de los sobrevivientes dijo que las candelas prendidas eran como 10 o 15.
Fabiana, de 44 años, hizo hoy un pormenorizado y dramático relato de aquella noche cuando llevó a su hija mayor a ver el recital de Callejeros y estuvo a punto de llevar a otra de 9 años, aunque se arrepintió a último momento.
Aseguró haber visto cómo una bengala se prendía en el techo y abría un foco de incendio "del tamaño de una pelota de fútbol", y dijo que "del humo que había ni siquiera podía ver a su hija que tenía al lado".
Las bengalas
Gastón, el tercero de los testigos reconoció que fue al recital con el papá de Elio Delgado, uno de los integrantes de la banda Callejeros, quien era uno de sus mejores amigos porque estaban juntos en un programa de radio.
Hoy no pudo recordar si ingresó gratis como acreditado del programa o como invitado de la banda, pero sí admitió que "me hicieron un control así nomás, la mochila por encima".
Muy tranquilo, mientras bebía mucha agua, dijo que esa noche el ambiente estaba "pesado" por el tema de las bengalas, "ese día se notó más el uso de bengalas" ,"había 10 o 15" prendidas y que vió la primera que impactó contra el techo.
Hoy no recordó acerca de quienes estaban a cargo del control aquella noche, pero antes de que finalizara su testimonio el fiscal Jorge López Lecube le refrescó la memoria y le dijo que cuando declaró en intrucción dijo que había gente con una remera negra que decía "control Callejeros". Hoy el testigo dijo que no se acordaba.
El primero de los testigos, Maximiliano reconoció que aquella noche no pensaba que iba a salir con vida de allí. El testigo, que actualmente tiene 24 años, narró que esa noche para ingresar al local lo sometieron a una intensa revisación y hasta le "hicieron sacar las zapatillas" y señaló que dentro del local hacía "muchísimo calor y había muchísima gente", por lo que junto a tres amigos, optaron por ir a la planta alta.
De acuerdo a su relato, en determinado momento, en la planta baja, se formó "una aureola de gente, como cuando se agarran a trompadas", y junto a sus amigos decidió bajar por la escalera al tiempo que "se apagaron las luces y comenzó a caer plástico caliente" del techo.
"Quedamos atorados al toque", afirmó y dijo que mientras se cubría la cara con la remera pensó: "Listo, se acabó", pese a lo cual logró llegar a la calle donde constató que tenía la espalda quemada.
Luego, explicó que regresó al local a buscar a sus amigos, pero en ese momento "ya era un bardo total". "Pensé en mi viejo, que iba a decir, qué boludo, dónde se viene a morir este pibe", remató el chico.
La última testigo de la jornada fue una sobreviviente amiga del cantante de Callejeros Pato Fontanet, de nombre María Victoria que aseguró que "había un banco atravesando una de las salidas".
Es la primera vez que en el juicio oral se hace mención de este detalle revelado por la testigo.
La joven hizo una descripción detallada de cómo tiraron las bengalas, en especial de "una que no era una bengala , era algo que largaba bolitas de fuego de colores", y el techo "comenzaba a derretirse".
Finalmente contó al tribunal que en la puerta del local escuchó decir a dos hombres que una puerta chiquita había que cerrarla. El juicio continuará el viernes con la declaración de otros sobrevivientes.