Aníbal Mattis, defensor del imputado Fernando Ventura, dijo en Radio 10 que su cliente creyó ser contratado por una exportadora de vinos. Y que en México renunció cuando supo que traficaban efedrina

El abogado corroboró lo que ya declaró ante la Justicia el imputado en la causa del crimen mafioso de los tres empresarios en General Rodríguez acusado de ser testaferro en una empresa que exportaba efedrina a México camuflada en vinos y aceites.
Según declaró, en Argentina cobraba 3.000 pesos por mes para esta presunta empresa fantasma y en México le habrían ofrecido U$S 10 dólares mensuales.
Anibal Mattis dijo que a Fernando Ventura García "le propusieron un negocio de vino y accedió. A partir de ahí lo contrata un mexicano. En enero de este año viaja a México para ver la sede de esta empresa y ahí se cuenta que la empresa es fantasma: era una casa de un country. Allí decidió abrirse del negocio y hasta lo amenazaron.
El abogado precisó que la relación con los narcos "no duró más de cuatro meses que no sabemos si llevaban efedrina en vinos". A su vez, señaló que Ventura "tenía miedo pero no pidió seguridad", lo que despertó sospechas en el juez de la causa.
Mattis añadió que "había un rodado a su nombre en la empresa y no se la quisieron sacar. Por eso él le dijo a los narcos que no se las iba a devolver hasta que limpiaran su nombre y allí empezaron las amenazas mayores". Sin embargo, nunca habría habido una denuncia a la Policía en México o la Argentina.
"Martínez Espinoza lo fue a buscar en el aeropuerto en Puebla. La empresa decía que también importaba cueros. Mi defendido cobraba 3.000 pesos por mes más los gastos y allá, una vez que le contaron del negocio real, le ofrecieron 10 mil dólares por mes. Pero rechazó la oferta", agregó el abogado en declaraciones a Radio 10.