Lo que determinó la
ley sancionada en octubre de 2006, tras
dos años de debate,
fueron los lineamientos básicos y en un marco teórico amplio.
Hoy por hoy, una comisión integrada por especialistas y representantes de escuelas públicas y privadas
continúa trabajando en la definición de los contenidos mínimos obligatorios.
Desde el gremio docente, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE),
son críticos con las demoras.
"En la escuela primaria, la enseñanza está más o menos estructurada. Pero en
el nivel medio, los contenidos se encuentran dispersos y sin un espacio concreto", sentenció la secretaria de Educación y Estadísticas, Angélica Graciano, en diálogo con un diario matutino.
Por su parte,
el Ministerio de Educación analiza si convierte en obligatoria la formación, con el foco puesto en los que ya están ejerciendo.
Desde el año pasado hay cursos en la Escuela de Capacitación Docente (CEPA), pero
son voluntarios y apenas 240 docentes un número bajo para la plantilla educativa porteña.