Participaron de la Procesión del Señor y la Virgen del Milagro, una muestra de fervor católico que ya cumplió más de tres siglos de vida

Más de 250 mil personas participaron en la procesión en honor al Señor y la Virgen del Milagro, consagrados desde hace siglos como los santos patronos de Salta, ante quienes el obispo local, Antonio Cargnelo, dijo que "todos los sistemas que ponen a Dios entre paréntesis han fracasado".
La ceremonia central se realizó al pie del monumento al general Martín Miguel de Guemes, donde el obispo de Salta resaltó la importancia de la renovación del "Pacto de Fe" del pueblo salteño. Un importante operativo de seguridad y control de tránsito fue implementado en la zona por la policía provincial para garantizar el desplazamiento de la procesión que alcanzó unas 10 cuadras aproximadamente.
Grupos de peregrinos que llegaron a pie a esta capital desde lugares muy alejados como Santa Victoria Oeste, Cachi o San Antonio de los Cobres fueron distinguidos durante la celebración con aplausos y saludos de los participantes.
El gobernador Juan Manuel Urtubey y el vicegobernador, Andrés Zottos, también participaron en las celebraciones junto a sus respectivas esposas, funcionarios y legisladores nacionales, provinciales y municipales.
Los cultos del milagro comenzaron en agosto con la entronización de las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, en la Catedral salteña. Las imágenes son veneradas porque se les atribuye el milagro de evitar tragedias en los terremotos que sacudieron a esta provincia en 1692.
El invitado especial de este año fue el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, quien el domingo comparó la celebración del Milagro con la fiesta nacional de Caacupé en su país y dijo que se trata de "una expresión de mística cristiana que abraza el pueblo latinoamericano".
Además, en la misa concelebrada en el altar instalado detrás de la cruz que recuerda el Congreso Eucarístico realizado en Salta en la década de 1970, el obispo Cargnelo resaltó la importancia de renovar el Pacto de Fe de los salteños con los santos patronos.
"Celebrar el Pacto de Fe es volver a escuchar nuestro nombre de parte del maestro para que caminemos detrás suyo", dijo. En su homilía, Cargnelo señaló que "sin Cristo no hay esperanza, no hay luz y no hay futuro" e instó a los fieles a seguir el camino de Dios porque según dijo "sino conocemos a Dios en Cristo, es un camino indescifrable y si no hay vida, no hay verdad".
Asimismo, aludió al interés de la Iglesia salteña a incorporar en la ley de Educación provincial la enseñanza religiosa obligatoria, un tema que ha generado un arduo debate en Salta en las últimas semanas. Cargnelo dijo que la inclusión de la enseñanza religiosa es un servicio que da la Iglesia "para dar respuesta a las familias".
En ese sentido, señaló que "la familia es insustituible para garantizar la educación de los niños" y manifestó su preocupación por los "mercadean con la muerte" al referirse al consumo de drogas y alcohol por parte de los más jóvenes.