En un nuevo aniversario del asesinato histórico que derivó en la caída del gobierno de Ramón Saadi, la madre de la víctima, Ada Rizzardo, pidió a la Justicia que "se aclare el encubrimiento" del caso

María Soledad Morales era una estudiante secundaria de 18 años, que desapareció el 8 de setiembre de 1990 y dos días más tarde apareció en un descampado asesinada, con el rostro desfigurado y violada.
El hecho generó la reacción primero de su familia y sus compañeros del Colegio del Carmen y San José, encabezados por la monja Martha Pelloni, y luego de amplios sectores sociales que iniciaron las marchas del silencio.
El reclamo de Justicia, en un caso en que desde el comienzo quedó claro que había implicadas personas vinculadas al poder político, generó luego la adhesión de muchos dirigentes, que hoy están en el gobierno provincial.
Ada Rizzardo de Morales dijo hoy, en declaraciones a radio Valle Viejo, que aún pide "justicia para esclarecer el encubrimiento, porque se creyó que con la detención de (Guillermo) Luque y (Luis) Tula ya estaba todo".
"Después de 18 años, pido que el silencio de los jóvenes no haya sido en vano, que el encubrimiento que hubo con la muerte de Sole salga a la luz y así se hará justicia", agregó.
Rizzardo relató que ayer dialogó por teléfono con la hermana Pelloni, quien hace 18 años era la directora del Colegio al que concurría María Soledad y actualmente se encuentra en Corrientes.
La religiosa le transmitió que hoy se ofrecerá una misa en Corrientes para recordar a la estudiante y pedir que no se repitan este tipo de crímenes.
En Catamarca, esta tarde también se ofrecerá una misa por María Soledad y por el esclarecimiento de "todos los crímenes impunes que hay en Catamarca", manifestó Ada Morales.
Por el crimen de María Soledad fueron condenados Guillermo Luque, hijo de un diputado nacional que fuera destituido como coletazo del mismo hecho, y Luis Tula.
El primero recibió una pena a 21 años de prisión como autor del crimen y el segundo a 9 años, acusado de haber entregado a la joven para que la violaran.