Hoy el Tribunal Oral en lo Criminal Nº24 comenzó con la lectura de los informes de los especialistas luego del incendio del boliche. El miércoles serán los que comiencen con la rueda de testigos

El juicio oral por la tragedia de República de Cromañón continúa esta mañana con la lectura de una serie de informes que un grupo de peritos arquitectos realizó sobre sus inspecciones al local bailable donde, en 2004, un incendio provocó 194 muertes y unos 1.500 heridos.
El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 24 de la Capital Federal dispuso que se exhiban los planos que se efectuaron tras el relevamiento del local, ubicado en la zona porteña de Once.
Luego, se espera que a partir del miércoles comiencen a declarar los peritos que realizaron esos informes y, si alguna de las partes lo solicita, también se mostrará una maqueta electrónica y una reconstrucción virtual del incendio.
Estos peritos oficiales y de parte serán los primeros testigos en hablar en el juicio que comenzó el 19 de agosto, mientras que luego está previsto que declaren sobrevivientes de la tragedia y funcionarios públicos. En total, desfilarán 350 personas.
Según el peritaje efectuado por la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal, el local contaba con dos medios de salida: uno estaba sobre el lateral derecho, donde se emplazaban seis puertas de doble hoja de un metro y medio de ancho cada una, que carecían de barral antipánico y tenían dos pasadores de cierre.
El otro sector de salida, sobre la izquierda, era un portón de doble hoja provisto de barral antipánico de 4,90 metros de ancho a través del cual se ingresaba al garage del hotel "Central Park", denominado en los planos del local como "puerta alternativa de emergencia".
En base a esto, los bomberos efectuaron un cálculo que determina, teniendo en cuenta la cantidad máxima de personas que podía albergar el local (1.031 personas), que era preciso contar para una evacuación con 9,21 metros de salida.
El ancho acumulado, luego de sumar todas las salidas, era de 12,70 metros, por lo que estimaron que si en el local había 2.000 personas, se precisaban 14 metros, para 2.500 15 metros, para 3.000 18, y para 4.000, 24.
Según coinciden varios testigos, la noche del incendio había en el local alrededor de 3.500 personas que habían ido a un show del grupo Callejeros, pero todas las puertas se encontraban cerradas, incluso la de emergencia, que era la más grande y hubiera permitido una rápida evacuación al desatarse el siniestro.
"Con 12 metros de salida, la evacuación de 2.000 personas hubiera demandado 2,31 minutos; de 3.000, 3,28 minutos y de 4.000 4,24 minutos", remarcaron los bomberos en el informe que consta en el expediente y que será leído y explicado esta semana.
Es decir, si todas las puertas hubieran estado abiertas, los asistentes al recital hubieran podido escapar rápidamente y evitar la inhalación de los gases tóxicos que desprendió el techo tras incendiarse con una candela que arrojó alguien del público.
Según el Cuerpo Médico Forense, la exposición al ácido cianhídrico, presente en las concentraciones registradas dentro del local, produce efectos luego de un período de exposición de 10 a 20 minutos. Estos se presentan de modo progresivo y son taquipnea, sed de aire, cefalea, pérdida de conocimiento, convulsiones y finalmente la muerte.
El peritaje de bomberos comprobó que al momento de desatarse el incendio, la puerta de emergencia se encontraba cerrada con un candado y alambres a pesar de lo cual el cartel que guiaba hacia ella permaneció encendido.
Según testigos, el gerenciador del boliche, Omar Chabán, había ordenado la clausura de esa salida porque quiso "acuatizar" el local para no molestar a los huéspedes del hotel lindante.
Los quince imputados que son sometidos a proceso son Chabán; el ex jefe de seguridad del local, Raúl Villarreal; el grupo Callejeros; dos ex policías y tres ex funcionarios del Gobierno porteño.
Fuente: Télam