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Sabado 28 de Noviembre
25-08-08 | General Imprimir
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Detuvieron al último narco de una megabanda

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Hacía dos años y ocho meses que estaba prófugo. Cuando lo apresó la Gendarmería dijo: "ahora sí estoy en problemas". Está involucrado en el tráfico de más de 700 kilos de cocaína

La captura de Juan Francisco Gutiérrez permitió desbaratar una megabanda de narcos que traficaba cocaína a nivel internacional.

Según informa el diario El Tribuno, ocho integrantes de este grupo delictivo fueron detenidos entre el 31 de diciembre de 2005 y el 1º de enero de 2006 en Tartagal, Salta. La investigación de la denominada operación "Carbón blanco" comenzó hace varios años y desde hacía meses se estaba siguiendo a Gutiérrez desde hacía varios meses.

En ese operativo, que incluyó varios allanamientos realizados en simultáneo, además de la detención de los ocho narcos, permitió el secuestro de 738 kilos de cocaína de máxima pureza que estaba ocultos en un cargamento de carbón.

Gutiérrez tiene 53 años y vivía refugiado en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, pero iba a la localidad salteña de Salvador Mazza todos los fines de semana para visitar a su familia.

El hombre, que tenía pedido de captura nacional, ya había sido visto en varias ocasiones por dicha localidad, por lo que la Gendarmería montó guardia hasta que se lo dutuvo cuando iba hacia el paso internacional hacia Bolivia. Cuando se acercaron los agentes, el hombre comenzó a ofrecer sus bienes a los agentes para evitar su detención.

"Les doy lo que quieran, plata, autos", ofreció. Por su parte, cuando se interrogó dio un nombre falso (no portaba documentos) y tenía en su poder más de u$s 1.500 dólares, con los que intentó sobornar a los gendarmes para evitar su detención.

También dijo que era de nacionalidad boliviana, lo que no se correspondía con su marcado acento porteño. Previamente la habían preguntado por su profesión y adujo ser remisero. Entonces, cuando le preguntaron actividad nuevamente dijo que trabajaba como despachante de aduana, y algo que no dejó lugar a dudas sobre el delito por el que se lo buscaba desde hacía tiempo:  "los 738 kilos no son míos", y luego agregó que "ahora si estoy en problemas, tengo miedo que le pase algo a mi familia", indicó el detenido.

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