El perito de la causa y ex comandante de Aerolíneas, Jorge Prelooker, descartó que la falla humana que provocó 65 muertes en agosto de 1999 fuera por esa causa, pese a que se les adeudaban vacaciones

65 personas murieros el 19 de agosto de 1999 junto el Aeroparque
Prelooker fundamentó su apreciación en que Weigel había tomado dos semanas de vacaciones poco tiempo antes del siniestro y que el vuelo frustrado a Córdoba era su primera actividad del día.
El ex comandante, quien fungió como perito en la causa, consideró que si bien existían vacaciones adeudadas a los pilotos, especialmente a Gustavo Weigel quien estaba al mando al momento de los hechos-, la "fatiga" no incidió en el trágico desenlace en el Aeroparque y la zona aledaña que arrasó la nave.
El Tribunal Oral Federal número cuatro, integrado por los jueces Leopoldo Bruglia, María Cristina San Martino y Jorge Gorini, escuchó el relato del perito, que excluye el cansancio como factor del accidente, pero no la falla humana.
Para la Junta de Investigación de Accidentes, los pilotos no configuraron las alas del avión ni respetaron los protocolos de procedimientos relacionadas con chequeos previos al despegue de la aeronave.
Fuente: DyN