La furia del agresor comenzó porque el vehículo se encontraba frente a un garaje. Luego del ataque se refugió en su departamento hasta que la Policía lo arrestó
El incidente se produjo en Dorrego al 900, a pocas cuadras de la avenida Corrientes, y se inició cuando un joven estacionó su antiguo Fiat 600 color crema frente a una cortina metálica con un cartel que decía claramente prohibido estacionar.
Cuando el dueño de ese garage y el local de la esquina en el que funciona una pizzería le exigió que retire el vehículo se produjo una fuerte discusión y una pelea, durante el cual el joven habría pateado la cortina del garage.
El joven decidió realizar la denuncia policial y el dueño del garage, un hombre de unos 40 años, tomó un palo y destrozó todos los vidrios del Fiat 600, además de producirle serios daños en los espejos, las puertas y el resto de la carrocería.
Efectivos de la Policía Federal se presentaron en el lugar y el dueño del garage se atrincheró en su casa, en la que vive junto con su madre.
Finalmente y, luego de varias horas, el hombre decidió entregarse a las autoridades policiales y fue llevado detenido por un patrullero.
Según contó un testigo, el atacante, reaccionó violentamente porque un Fiat 600 estaba estacionado en un lugar que él utilizaba para habitualmente para cargar y descargar muebles y que tiene que ver con su actividad laboral.
El vehículo de color claro quedó con la puerta abollada y los vidrios rotos. El atacante fue trasladado a las seccional correspendiente para que preste declaración.