18-07-08 | General

Protesta en Córdoba por casas que producen cáncer

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Vecinos iniciarán una huelga de hambre para que el Gobierno provincial les construya viviendas aptas para vivir. Las actuales fueron donadas durante el mandato de Eduardo Angeloz, pero despiden gases tóxicos

Protesta en Córdoba por casas que producen cáncer

Se trata de vecinos de La Carbonilla, ubicada en el barrio Villa La Merced, una zona alejada al este de la ciudad de Córdoba. Sus casas fueron entregadas entre 1984 y 1985 por el gobernador Angeloz, pero con el correr del tiempo descubrieron que estaban construidas con paneles con carbonilla, un material que emite gases tóxicos y provoca graves problemas a la salud.

Según informó La Voz del Interior, de las 45 familias beneficiadas en aquel entonces sólo queda una instalada en el barrio, la Cornejo. Otra se trasladó, a fines de 2006, a una vivienda prestada en el barrio Dan Vicente. En tanto, las 43 restantes lograron –mediante juicios iniciados contra el gobierno provincial- que en 2001 la administración de José Manuel De la Sota les construyera casas de ladrillos de block.

Paralelamente, se destruyeron 39 de las casas de carbonilla –también conocida como "carbón desactivado"-. Las otras seis quedaron en pie por resistencia vecinal, se presume como pruebas ante un futuro juicio.

"A mí me castigaron y no me dieron una vivienda porque fui la primera en protestar; al Gobierno no le convenía que se investigara nada y por eso me coaccionó", aseguró Cleofé Coria. Por eso, la mujer, apoyada por sus vecinos, protestará por la mañana frente a la gobernación, e iniciará una huelga de hambre. Pide una nueva casa o materiales para construirla.

Un estudio del Centro de Excelencia en Productos y Procesos de Córdoba (Ceprocor) encargado por las autoridades reveló que dos componentes de la carbonilla, el benceno y el cloroformo, son cancerígenos y mutagénicos, es decir, alteran las células. Los análisis ordenados por la Justicia y la Municipalidad dieron los mismos resultados.

"Mi esposa se asfixiaba con los gases; de carbón desactivado no tienen nada", dijo Juan Sosa, uno de los vecinos del barrio. Otros aseguran que hasta los pájaros que vivían en las casas perdieron las plumas y luego murieron por la toxicidad del ambiente.

Por su parte, el gobierno provincial parece dispuesto a construir las dos nuevas casas que faltan. El director de Hábitat Social provincial, David Garay, admitió que "hay posibilidades" de realizar este nuevo emprendimiento, "porque es facultad del Estado asistir a quienes padecen problemas habitacionales o ambientales".
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