En la última década, aumentaron un 40% en el cementerio de la Chacarita, el único lugar en el que se realizan. También decayó el número de velatorios. Las causas

De acuerdo a las estadísticas, en la última década aumentaron un 40% las cremaciones en la Ciudad, mientras que disminuyó el número de entierros y la cantidad de velatorios.
Esta preferencia de los clientes por el servicio de cremación, que actualmente supera al de las sepulturas, llevó a que el cementerio de la Chacarita, el único que brinda este servicio, realice reformas en sus instalaciones. Se construyeron más hornos, con mayor capacidad.
El cambio de hábito por parte de los porteños responde a distintas causas. Una de ellas es la económica: mientras que por cremar un cuerpo se paga, por única vez, una tarifa de $205, enterrarlo en las instalaciones implica un desembolso mensual -y por cuatro años- de $91, al que se le suma si así se desea el servicio de mantenimiento por parte de los cuidadores, que es de $37.
Otra, tal vez la más llamativa, es la que apunta a un "cambio cultural". Para los especialistas, actualmente las personas han aprendido a mirar y vivir el dolor que genera la pérdida de un familiar de una manera diferente.
Además, las cremaciones aportarían cierta "practicidad". Las cenizas son guardadas en la casa, esparcidas por un lugar que el difunto haya querido mucho o alojadas en cinerarios, una nueva opción ofrecida por las iglesias desde el año 2003, informó el diario Clarín.
Es por ello que, según la palabra de las autoridades de los cementerios, actualmente es raro ver personas transitando los pasillos del lugar. Señalaron que, por lo general, se trata de adultos mayores. En tanto, en las fechas consideradas "clave" como el día del padre o de la madre, tampoco se registra el tránsito de antaño.
Esta situación se refleja en la cantidad de tumbas abandonadas y en la cancelación de los servicios de mantenimiento, que desde la crisis de 2001 decayeron un 50 por ciento.
También las casas que ofrecen servicios fúnebres experimentan una baja en las contrataciones. Según la Federación Argentina de Asociaciones Funerarias (FADAF), se realiza un 40% menos de sepelios que hace diez años.