04-06-08 | General

El juicio a Menéndez pasó a cuarto intermedio

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La abogada defensora de uno de los ex represores acusados solicitó un receso al tribunal luego de que su cliente sufriera un pico de presión y fuera internado en el hospital militar de Córdoba

El juicio a Menéndez pasó a cuarto intermedio

El juicio al ex jefe militar Luciano Benjamín Menéndez y a otros siete ex represores de la dictadura se reinició esta mañana, pero enseguida pasó a un cuarto intermedio por pedido de la defensa de uno de ellos.

La defensora oficial Mercedes Crespi hizo la solicitud alegando que su defendido, Ricardo Lardone, había sufrido una crisis hipertensiva en su lugar de detención, el hospital militar de Córdoba, y a raíz de ello no pudo asistir a la audiencia.

El Tribunal Oral Federal 1 hizo lugar al pedido y resolvió un cuarto intermedio, a la vez que mandó a una comisión de médicos legistas a revisar a Lardone para verificar su verdadero estado de salud.

La primera testigo complicó a Menéndez
Teresa Meschiatti, detenida durante tres años en el centro clandestino "La Perla", aseguró que el imputado había visitado, al menos dos veces, ese lugar. La sobreviviente también aseveró que el militar se habría quedado "con valijas llenas de dólares" capturadas a los Montoneros, pero "no las habría repartido a sus subordinados".

Meschiatti inauguró la ronda de testigos en el juicio oral y público a Menéndez y a otros siete acusados por el secuestro, tortura y muerte de cuatro militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).

El comandante del Tercer Cuerpo en la dictadura y otros dos acusados, Hermes Rodríguez y Carlos Vega, no escucharon a Meschiatti, porque al inicio de la audiencia salieron de la sala luego de que la testigo reconociera a cada uno de ellos y los identificara por sus "alias de guerra".

En cambio, los acusados Jorge Acosta, Luis Manzanelli, Carlos Díaz, Oreste Padován y Ricardo Lardone decidieron continuar presentes en el debate, que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 1 desde el 27 de mayo pasado.

En el juicio se ventilan los hechos en torno al secuestro, tortura y homicidio sufridos por Hilda Flora Palacios, su pareja Humberto Brandalisis, Carlos Lajas y Raúl Cardozo, que pasaron por "La Perla" y fueron asesinados el 15 de diciembre de 1977.

Meschiatti (64) dijo al tribunal que se jubiló en Suiza, país donde se refugió tras su liberación, y luego procedió a reconocer uno por uno a los acusados, identificándolos, incluso, por sus "alias" o sobrenombres que usaban en la represión ilegal.

"De la tortura no se vuelve jamás. Es un antes y un después. Yo hace 32 años que me pregunto por qué pasó esto", dijo Meschiatti, que era pareja de un dirigente de Montoneros cuando la capturaron, el 25 de setiembre de 1976, en avenida Patria y 24 de Setiembre. Fue liberada el 28 de diciembre de 1978.

La testigo recordó que en "La Perla" la hacían confeccionar listas "por triplicado" de los detenidos-desaparecidos recluidos, y detalló que una copia iba a Menéndez, otra al Destacamento 141 (donde estaba Rodríguez) y la tercera quedaba en el campo de concentración.

La mujer señaló a los acusados Acosta y Manzanelli como responsables de las torturas en la sala denominada por ellos como "terapia intensiva", y también mencionó al mayor de Ejército, Ernesto Nabo Barreiro, extraditado desde los Estados Unidos y actualmente en prisión preventiva, cuya negativa a comparecer ante la Justicia en 1987 dio origen al movimiento "carapintada".

También reconstruyó cómo trabajaban los dos sectores en que se dividía Grupo de Operaciones Especiales (OP3, interrogadores y operativos), y encasilló a Barreiro dentro de sala de torturas mientras que a Acosta lo ubicó en los operativos de secuestros en la calle.

Entre los acusados que la torturaron, a quien más mencionó fue a Manzanelli, e incluso recordó que en el instante en que la capturaron éste le dijo: "Perdiste, Tina".

Aseguró que vio a Menéndez "al menos dos veces" dentro de "La Perla", con lo cual puso en cuestión la coartada del ex general acerca de que no visitó el centro clandestino de detención durante la permanencia de los cuatro militantes del PRT.

En cuanto a las víctimas, recordó haberlas visto, pero confió que en aquel momento desconocía sus nombres. "Brandalisis era el más alto, estaba la chica esa Palacio, una chica morenita, con labios muy lindos... Tampoco supe que después habían aparecido en un enfrentamiento fraguado", declaró.

Además, mencionó que otro de los sentados en el banquillo, Lardone, solía quejarse de que Menéndez se había quedado "con valijas llenas de dólares luego del asalto al Castillo" (donde cayeron varios militantes de Montoneros) y lo cuestionó por "no haberlas repartido a sus subordinados".

El relato en primera persona y la identificación de los roles de cada uno de los imputados se vio interrumpido sobre el cierre de la jornada, luego de casi cinco horas de testimonio, por la intención de la defensa de Acosta de averiguar el nombre de una mujer que habría delatado a un militante, en un caso que no es analizado en este juicio.

El Tribunal Oral Federal 1 decidió finalmente pedir a Meschiati que brinde el nombre de la mujer que habría delatado a Daniel Oscar Romanutti, secuestrado en Colonia Caroya el 10 de noviembre de 1977, por considerar que se afectaba el derecho del imputado.

Meschiatti dijo que "era una víctima, fue llevada a ese lugar" y dio el nombre, pero enfatizó que "no me gusta denunciar a otra gente".



Fuente: DyN
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