Entre las personas que cumplían tareas en el establecimiento textil de Paraque Patricios, en jornadas de 16 horas, había al menos 20 menores de edad. Activistas de la Cooperativa Alameda habían escrachado el lugar

Un taller textil clandestino, donde numerosas personas trabajaban en condiciones de esclavitud, fue allanado y clausurado el viernes por personal judicial y policial. El taller estaba ubicado en Dean Funes 1760, en el cruce con Inclán, donde ayer por la tarde se apostaron dos patrulleros de la Comisaría 20, que aguardaban la orden para allanar el lugar, mientras integrantes de la Cooperativa La Alameda realizaban un "escrache" frente al establecimiento.
Poco después llegó la orden de la Justicia y funcionarios de ese ámbito realizaron el operativo con apoyo del personal policial. Uno de los dirigentes de La Alameda, Gustavo Vera, dijo a Télam que el taller textil estaba registrado a nombre de un comerciante coreano, que fabricaba y vendía parte de su producción en un local de la calle Avellaneda.
"Este hombre tiene a 50 personas trabajando en el lugar, en jornadas de 7 a 23 y, como no las deja salir, duermen hacinadas en dos habitaciones, con colchones en el piso", relató Vera, quien dijo que esos detalles se los brindó una costurera que se escapó del lugar el 14 de este mes y se acercó a la cooperativa.
La mujer contó que en el taller, que funcionaba en una casona antigua, trabajaban 20 adolescentes de entre 13 y 17 años y que los dueños "no los dejaban salir ni para ir al hospital".
"Hay dos mujeres que dieron a luz dentro del taller, sin controles médicos", advirtió el dirigente, y agregó que las personas que trabajaban allí son inmigrantes ilegales, presuntamente reclutados en Bolivia. La costurera que escapó del taller presentó la denuncia esta mañana, en el Juzgado Federal Número 12, tras lo cual esta noche se libró la orden de allanamiento y clausura.