En Córdoba, una familia encontró el proyectil clavado en la piscina cuando la vació. Se cree que pertenece al Tercer Cuerpo del Ejército, ubicado a sólo cien metros de la casa
Personal de la Brigada Explosivos de la Policía de Córdoba removió el jueves un proyectil de demarcación de 23 centímetros de longitud, "clavado" a 8 centímetros del fondo de la pileta de la familia Menta, en el barrio privado Los Cielos de Valle Escondido, a pocos kilómetros de la capital cordobesa.
Los moradores se dieron cuenta de lo que sucedía la semana pasada, cuando al desagotar la piscina encontraron un proyectil incrustado en el piso.
Sorprendidos, llamaron a un escribano, quien constató el hecho, tomó varias fotografías de la bala y aconsejó que llamaran a la Policía.
Cuatro agentes de la Brigada Explosivos llegaron a las pocas horas. Dos horas más de trabajo demandó la remoción del objeto extraño, que creen que fue lanzado por el Tercer Cuerpo del Ejército, cuyo predio está ubicado a escasos 100 metros de la casa de los Menta.
Esta hipótesis se reforzó cuando, tras un breve análisis, se determinó que el proyectil estaba enclavado en el terreno con una inclinación de 45 grados, con el motor de propulsión hacia arriba y de cara al campo militar. Sin embargo, al ser consultadas, las autoridades del Ejército dijeron que "no les pertenecía, ya que no usaban más esos artefactos", informó el diario Clarín.
En tanto, los vecinos del lugar aseguran que los tiros y las detonaciones se escuchan diariamente.
Los miembros de la Brigada especulan que la familia vivió con la bala de cañón cerca de seis meses. En ese sentido, los moradores aseguraron que, durante el verano, sintieron algo extraño en el fondo de la pileta, pero creían que era una rajadura de su base de plástico.
Cerca de las 21, en un descampado de Valle Escondido, hicieron detonar el artefacto. La explosión se escuchó en varios kilómetros a la redonda.