Distintas consultoras señalan que la inflación hizo subir la cifra de personas que no cubren sus necesidades básicas. La misma llegaría al 30% e incluye a muchas personas que tienen empleo

"La nueva trampa laboral en la Argentina es que podés tener un trabajo y que no te alcance para vivir, porque la inflación empieza a ganarles la carrera a los ingresos", explica la directora del Centro de Economía Regional y Experimental, Victoria Giarrizzo, que ubica la tasa de pobreza real en el 31,5%.
Según dijo la especialista a La Nación, "son los llamados trabajadores pobres; antes, si una persona tenía un trabajo, eso más o menos le garantizaba poder salir de la pobreza. Ahora, la línea está alcanzando a la clase media baja e incluso a parte de la clase media", advierte.
El principal causante de este fenómeno es la inflación. Según el INDEC, la canasta básica para una familia tipo cuesta $982,38, pero las consultoras privadas la ubican alrededor de los 1.300.
Por su parte, según Jorge Colina, investigador jefe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino, "hay una franja bastante amplia de hogares que, sin ser pobres, tienen ingresos muy cercanos al costo de la canasta básica, por lo que pequeños aumentos en el costo de los alimentos provocan que esos hogares caigan debajo de la línea de pobreza". Colina considera que es muy posible que nuevamente se haya superado el 30 por ciento de habitantes que viven con grandes carencias.