"Mi familia es mi sostén. Agradezco a todos los que me ayudaron", dijo Ariel Perretta a C5N. El joven de 24 años relató que no se resistió ni intentó escaparse durante su cautiverio porque hubiera sido riesgoso y "tengo una vida por delante". "Le pedí a Dios mil veces por la liberación", confesó
"Tengo 24 años y una vida por delante. No había necesidad de perder la vida haciendo algo que no corresponde", expresó desde su casa en la localidad bonaerense de Ciudad Evita, tras 16 días de cautiverio.
"Es raro lo que me está pasando, agradezco a todos y no me quiero olvidar de nadie", dijo el joven en declaraciones televisivas, mientras era acompañado por sus padres.
Ariel estaba encadenado a una cama cuando escuchó voces que lo llamaban la noche de la liberación, pero como no sabía de qué se trataba por un instante pensó lo peor.
"En ningún momento me dijeron que me iban a matar, pero no podés confiar con ellos porque son secuestradores", sostuvo Ariel al recordar aquellas tensas horas, y señaló que cuando advirtió que quien entraba era un policía "lo abracé, lo besé y le estoy muy agradecido", expresó.
Dijo también que durante la emboscada que le tendieron para secuestrarlo no pudo identificar a nadie porque todo pasó "en fracciones de segundo", y "lo que menos ves es la cara".
Al mismo tiempo, contó su relación amistosa con la persona que lo atendía diariamente, y dijo que si bien lo trataba bien, sentía "bronca" por tener que estar todo el día atado, algo que "no se lo deseo a nadie".
"Me llevaron a un lugar oscuro. Nunca me trasladaron. Escuchaba radio donde pasaban música. Era imposible escaparme porque la cadena era muy gruesa y ancha, y ni con una masa podría haberla roto", detalló.
Por su parte, el padre de Ariel afirmó que "nadie pagó nada" de rescate, y que ahora la vida de la familia continuará "de la misma forma" que antes de este episodio.
"Somos gente de trabajo, y vamos a seguir trabajando como todos los días", declaró a su vez Ariel.
En tanto la madre del joven, no pudo contener las lágrimas frente a las cámaras, al decir que tenerlo a su hijo de vuelta era como "haberlo vuelto a parir".
Por otra parte, y en un cruce telefónico con el gobernador Daniel Scioli, Ariel lo invitó a "comer un asado" en su casa como reconocimiento que tiene por la labor policial en su rescate.
El gobernador también agradeció a la familia por la confianza que habían tenido con las fuerzas de seguridad en la lucha contra la delincuencia.
Más adelante, en el programa Hora Clave, conducido por Mariano Grondona, en C5N, Ariel explicó el momento del secuestro: "Fue duro, en el momento pensás cualquier cosa. Fue un choque, me subieron a su camioneta, me taparon la cabeza con una bolsa de nilong y me llevaron al lugar. Fue el único momento en que sentí miedo".
En ese instante, relató el joven, "llamé a mi papá para avisarle que era un secuestro y después surgió todo; me encadenaron en la cama y pasó todo lo que pasó, me tuvieron los 17 días con cadenas".
"Ni bien llegué me pusieron un colchón y me encadenaron", dijo por último con respecto a su "estadía".
Segundos más tarde, comentó que sobrevivió ál secuestro porque "me aferré a Dios y a mi abuelo, mi abuela, mi nono, mi nona que fallecieron. Le pedí a Dios mil veces (por la liberación). Soy creyente y gracias a eso y a la gente de Ciudad Evita que resó mucho, que pidió mucho por mi creo que salí".
A modo de reconocimiento, Ariel expresó que es quien es por su familia, por ella es su sostén, porque "es como tener mis dos piernas; yo los quiero mucho a todos, si no estuvieran ellos no existiría".
Sobre el final del reportaje, tuvieron su reflexión Roberto y Virginia, los padres de Ariel.
Ella, más serena y con la felicidad de tener a su hijo de vuelta en casa, dijo que desde este momento serán más unidos ya que la difícil situación que les tocó vivir "nos dio más fuerza en la familia para estar siempre juntos, más fuertes y más juntos que nunca. Ahora nos unimos mucho más, nos dimos más fuerza y vamos a seguir para adelante".
Por último, él, "el hombre de la casa" se quebró al decir: "Creo que hoy volví a tener otro hijo, sentirlo como si hubiera vuelto a nacer, pero espero que nadie lo sienta para que no vivan los 17 días que sentimos nosotros".