Según una encuesta, se darán este año incrementos similares a los de 2007, lo que afectaría el poder adquisitivo. Los salarios de los jefes, cada vez más cerca de los subalternos

Este relevamiento de la consultora Mercel arrojó que el sector que saldrá más beneficiado este año con los incrementos salariales será el petrolero, que percibió un alza salarial del 17,6% en 2007, y prevé llegar al 20,1% en 2008. En cambio, la rama automotriz recibirá este año aumentos de 15,5%, por debajo del 16,4% de 2007. Algo similar sucederá con el sector Consumo, cuyos sueldos crecerán este año un 15%, a diferencia del 16 por ciento del año anterior.
Los empleados de la industria high tech, por su parte, recibirán este año aumentos de 17%, iguales a los de 2007, por lo que su poder adquisitivo será bastante inferior al del año anterior.
En cuanto a los salarios de los ejecutivos más importantes de las empresas, Javier Tabakman, director de Capital Humano para el Cono Sur de Mercer, aseguró que mientras que en 1999 la remuneración promedio de un CEO era 34 veces mayor que la de un empleado calificado, en 2006 ésta bajó a 25, y a 23 el año pasado, a causa de las subas salariales del personal dentro del convenio.
El más favorecido en este proceso de achatamiento de la pirámide organizacional dentro de una empresa es el director de recursos humanos, que recibió un aumento promedio de 7% entre mayo y diciembre de 2007, a diferencia del 6,15% del director industrial, el 4,6% del financiero y el 4,02 del responsable del área de ventas.
Este relevamiento también asegura que, actualmente, las empresas están más atentas a la coyuntura económica, y planifican sus aumentos en pos de que el trabajador no pierda tanto su poder adquisitivo, más allá de su talento.
A diferencia de 2006, cuando se solía pagar de acuerdo al mérito de cada empleado y a lo que pagaba la competencia (para así poder retener a los mejores), ahora los indicadores económicos cumplen un rol central. La encuesta arroja que el 58% de las empresas deciden el aumento salarial de acuerdo a los indicadores de mercado, el mérito y el IPC; el 33% lo hace teniendo en cuenta el mercado y el talento, y sólo el 3% se basa únicamente en la meritocracia.
Uno de los principales problemas de las subas salariales que prevén las compañías para finales de 2008 es que ese 17% anual es similar al 16,8% que otorgaron el año pasado y al 15,3% de 2005, cuando la situación de los precios al consumidor era mucho más estable.
Los altos costos y la cada vez menor rentabilidad de las empresas impiden subas salariales mayores. Por eso, optan por los beneficios extra monetarios para el personal, como cobertura médica, bonos para almuerzos, seguros de vida, gimnasio y guardería.