RSS XML Comentarios: 3269 Recomendaciones: 102 Usuario destacado: CrisRMS Título más comentado: ""Que Hugo Chávez ..."

infobae.com

Martes 1 de Diciembre
14-04-08 | General Imprimir Galería
Compartir Facebook Meneame Google Bookmark delicio.us MySpace Digg Technorati TwitThis LinkedIn Mixx

Aumentan los precios de la ropa en el cambio de estación

1 de 1
Notas relacionadas

Recomendar
Tamaño del texto

Llegó el otoño y con ello las colecciones de ropa que prometen dejar secos a los compradores. A qué se deben los precios desmedidos

Abrigarse este otoño – invierno costará más de la cuenta. Sucede que los precios en shoppings y ropas de marca realmente dejan a cualquier comprador más que asombrado y no es para menos.

Si uno quisiera adquirir un conjunto básico tendría que invertir cerca de $900 ya que, por dar unos ejemplos, un suéter cuesta $270, un impermeable $350 como mínimo, un jean $150 como poco, unas botas bajas $380 y unas altas tienen el alto valor de 750 pesos.

Desde la firma Wanama, Emiliano Fitá explicó que "los precios de la ropa no paran de subir por un tema de costos, y en la medida en que sigan aumentando se van a detener las ventas".
 
Pero porqué suben
En parte, el aumento del costo de la ropa se debe al incremento en los alquileres. Al menos así lo explica Héctor Kolodny, secretario de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, quien señaló: "Los precios al consumidor o de mostrador, serán un poco más altos y varían -no puedo precisar de cuánto va a ser el incremento final- por los costos de los alquileres, salarios, seguridad, etcétera".
 
Olga Naum, reconocida diseñadora, comentó y echó luz al fenómeno: "El incremento de precios comenzó en diciembre, cuando los talleres aumentaron sus costos entre un 20% y 30 por ciento. A esto le siguió el incremento de los avíos por encima del 17% y 25%; las telas superaron el 30% por ciento; los salarios ahora se incrementan un 23%, y los alquileres, un 200 por ciento".

Otro empresario del sector también dijo: "Los alquileres en los shoppings están más caros que en la época del 1 a 1 (…) Este verano salió el sol para todos, y muchos de los problemas que hubo entre 1998 y 2002 están siendo superados. Pero muchos quieren seguir ganando a cualquier precio".

Más factores
Además, desde el sector explicaron que hay carencia de mano de obra calificada, poca variedad de materias primas, por lo que hay que importar telas, tejidos, hilados, y más.

Así, Fitá comentó: "Todo esto es producto de un modelo económico orientado al consumo y no a la producción. Por eso no hay créditos flexibles con costos accesibles para las pyme, lo cual impide que se constituyan empresas grandes que a su vez compren maquinarias para producir en el país. Un modelo que se autodestruye y creo está llegando a su fin".

Por su parte, Naum también opinó: "Dejó de ser una actividad rentable. El diseñador pone demasiado esfuerzo y a su vez compromete su bolsillo para que el consumidor no tenga que pagar precios tan altos. Creo que muchas marcas no van a resistir, porque hay que tener mucha espalda para aguantar esta falta de apoyo al sector".

El campo también sumó (restó)
"Las ventas al interior eran muy altas porque el campo consumía, el pueblo compraba en la localidad más grande de su región, el comerciante iba a las grandes ciudades como Buenos Aires, Rosario o Córdoba para abastecerse. Todo esto se detuvo desde el inicio del conflicto", comentó Rallys Pliauzer, de la firma de zapatos Rallys.

Cómo se resuelve
La diseñadora Clara Ibarguren dijo: "El Estado tendría que verificar lo que están pidiendo por los alquileres y, además, combatir los talleres clandestinos, no sólo clausurándolos sino dándole un lugar a esa gente para que pueda trabajar. Pero sería bueno que los costos de tener todo en regla por parte de los talleristas no fueran trasladados directamente al diseñador".
 
Pliauzer señaló: "Nos estamos poniendo caros quizá porque nuestras fábricas son pequeñas o medianas; porque los impuestos al trabajo y a la comercialización son desproporcionados; porque el costo del crédito es de usura para las pyme. Sería interesante que en las vidrieras se pusiera el precio sin los costos de tarjetas de crédito e impuestos, y desglosar cada uno de ellos para conocimiento del público".

¿Somos o no un país caro?
La diseñadora Clara Ibarguren comentó que le causa gracias cuando "la gente dice que compra más barato en Nueva York que en la Argentina. Lógico: si viajan en época de liquidación de las grandes tiendas, todo es más barato, pero hay que saber comparar la calidad y la elaboración de la prenda", según publicó el diario La Nación.

Las notas más leídas de la sección