06-04-08 | General

A prisión por intentar robar flores del patio de su vecina

Agrandar letraAchicar letraTamaño
Votá 0 votos
La Cámara de Casación bonaerense confirmó la pena de un año y ocho meses en la cárcel para un hombre que en octubre de 2006. Quiso llevarse unas carretillas con plantas, para lo cual rompió parte de la reja de entrada

A prisión por intentar robar flores del patio de su vecina

Así lo resolvió la Sala II del Tribunal, al confirmar la condena impuesta por el Tribunal Oral Criminal N° 2 (TOC 2) de Mar del Plata, quien encontró al hombre culpable por el delito de "robo agravado por efracción de un lugar habitado en grado de tentativa".

Según el fallo al que tuvo acceso la agencia Noticias Argentinas, el hombre había ingresado al porche de la casa de su vecina luego de doblar los barrotes de las rejas de entrada y apoderarse de un par de carretillas que contenían flores.

En ese momento, la propietaria de la vivienda advirtió el hecho y reconoció a su vecino, tras lo cual lo increpó desde el interior al grito de "¿Cómo me vas a robar a mi?".

Ante, ello, el imputado le respondió: "no estoy robando, me estoy llevando cosas".

Vecinos del lugar escucharon gritos y llamaron a la Policía, que llegó al instante y logró detener al hombre in fraganti.

Allí la Policía pudo advertir que el imputado había arrancado cinco barrotes de la reja (de más de dos metros de altura), y los dobló para poder ingresar.

"El medio que agrava la figura del robo es la ruptura de aquel objeto puesto por el titular de la propiedad agredida con el fin de resguardarla, independientemente de la fuerza física o mecánica ejercida al efecto, puesto que el legislador tuvo en miras, además de la protección del domicilio y las cosas en él custodiadas, el mayor desprecio del bien jurídico tutelado demostrado por el sujeto activo al desplegar la conducta ilícita con estas características", señalaron los jueces.

En ese sentido, los camaristas Fernando Luis María Mancini y Carlos Alberto Mahiques aclararon que "la acción de arrancar los barrotes de uno de los extremos a los que se encontraba soldado y doblarlos hacia arriba de modo tal que se genere un espacio por donde puede pasar una persona, claramente implica romper la defensa".

La defensa del imputado, a cargo de Gabriela Peña, había apelado la sentencia al entender que no estaba probada la intención de su cliente de apoderarse de las flores, ya que se retiró del lugar con las manos vacías y además sabiendo que era la casa de su vecina y que sería reconocido.

Además, pidió que se cambie la calificación de tentativa de robo agravado por efracción, algo que a su entender no fue comprobado, por la de daños o a lo sumo como violación de domicilio.

Por último, los camaristas rechazaron el argumento de la defensa "en cuanto a que los barrotes estaban constituidos por material blando por lo que no representaban una defensa sólida, toda vez que la ley no requiere respecto de los objetos defensivos sobre los que recaiga la efracción, una solidez en particular".

Fuente: NA y Reuters
Posteá tu comentario