Sin nuevas lluvias en los pronósticos, unas 500 personas volvieron a sus casas, mientras que otras tantas aún no pudieron hacerlo. En tanto, apareció muerto al hombre que se extravió cuando practicaba windsurf en el río cuando se inició la tormenta
Un hombre fue encontrado muerto tras ser sorprendido mientras practicaba windsurf en las aguas del Río de la Plata, a la altura de San Isidro, por el intenso temporal que azotó la región y dejó mil evacuados en el sur del Gran Buenos Aires y La Plata.
El cuerpo del deportista fue hallado en horas de la tarde del sábado en el canal costanero, a la altura del kilómetro 21, a unos mil kilómetros de la costa, informaron fuentes de la Prefectura Naval a la agencia NA.
El hombre fallecido, de 59 años, había sido visto por última vez mientras se encontraba practicando windsurf sobre las "movidas" aguas del Río de La Plata, en un sector donde suele realizarse este deporte.
El windsurfista, oriundo de Capital Federal y con dos hijos, habría pensado -según sus familiares- que el viento registrado en la tarde del viernes era una buena ocasión para salir con su tabla.
El prefecto Norberto Nini indicó que un compañero del hombre informó sobre la desaparición, por lo que se iniciaron las tareas de búsqueda.
En ese sentido, alrededor de las 23:15 fue hallada la tabla del windsurfista, en una zona donde continuaban los rastrillajes por parte de los buzos de la Prefectura.
La hora del retorno
Desde los distintos municipios afectados y Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires informaron que de a poco en el día de hoy casi la mitad de las personas evacuadas pudieron volver a sus hogares y esperaban que mañana continuaran con el retorno.
El Servicio Meteorológico Nacional informó que el tiempo "mejorará lentamente" en las próximas horas y que "las probabilidades de lluvia desaparecieron por completo", por lo que se espera un domingo con una temperatura mínima de 12° y una máxima de 24°.
La tormenta, con vientos más fuertes de los 80 kilómetros por hora, comenzó ayer pasadas las 18 y duró una hora, lapso que bastó para que cayeran árboles, se destruyeran casas completas y se rompiera el tendido eléctrico.
Fuente: DyN y NA