16-03-08 | General

Las pruebas de la presencia nazi en la Argentina

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Las sospechas de la llegada de criminales de guerra luego de la Segunda Guerra Mundial parece haber llegado a su fin: se encontraron las tarjetas de desembarco de 65 jerarcas del régimen de Adolf Hitler

Las pruebas de la presencia nazi en la Argentina

La llegada de la Argentina de altos jerarcas nazis luego de la Segunda Guerra Mundial y la caída del régimen de Adolf Hitler en Europa siempre fue una sospecha que siempre levantó polémica en los últimos cincuenta años de la historia de nuestro país.

Estos rumores parecen haber llegado a su fin ya que existen pruebas concretas que hacen sospechar que los expedientes que atestiguaban el ingreso de dirigentes nazis a nuestro país fueron quemados entre 1948 y 1970 para “hacer espacio” en los archivos del departamento de Migraciones y otros tantos habrían sido donados a una asociación de sordomudos para ser utilizados como simples papeles. Entre los dictadores que habrían ingresado en la Argentina, estarían Eichmann y Mengele.

Esos expedientes comprobaban el ingreso de 68 criminales de guerra, según publica hoy el diario Clarín en su edición impresa, y daban datos precisos de cómo era la ruta que seguían los nazis para partir de Europa y arribar a la Argentina.

Las pruebas y el documento salvado
La confirmación de las sospechas sobre la presencia de nazis en la Argentina se encuentra en las tarjetas de desembarco de 65 criminales de guerra que afortunadamente se salvaron de la incineración de los archivos de Migraciones: estas confirman el ingreso al país de jerarcas nazis de la talla de Josef Mengele, Adolf Eichmann y Erich Priebke.

Además de las tarjetas de ingreso, el único documento que fue encontrado hasta el momento es el que atestigua el ingreso de 30 mil croatas entre 1946 y 1947 que supuestamente eran perseguidos por el régimen comunista y que fue aprobada por el entonces presidente Juan Domingo Perón.
 
¿Hitler en la Argentina?
El tiempo también hizo sospechar que el mismísimo Adolf Hitler también se exilió a la Argentina. Incluso se imaginó que en realidad el “führer” no se suicidó sino que terminó sus días mucho tiempo después en la tranquilidad del sur de nuestro país.

Sin embargo, nunca se tuvo pruebas reales y concretas de que esto haya sido verdad sino que solo parece ser fruto de la imaginación.
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