El caso Gaby Alvarez mostró a los jueces argentinos cómo opera la Justicia del país vecino. Mientras que aquí vuelven a la calle, en el Uruguay los negligentes al volante permanecen presos

El último caso de víctimas atropelladas por automovilistas fuera de control fue el ocurrido el pasado jueves en las calles Pío Collivadino y Esmeralda, al sur del Gran Buenos Aires.
El automóvil Fiat 147 conducido a gran velocidad por Pablo Mancuso, de 20 años, impactó a Cristina Locher y su hijo cuando cruzaban la calle , pero el conductor escapó, en la localidad de Villa Galicia, al sur del conurbano.
A diferencia de la acción de la justicia uruguaya, que inmediatamente apresó al representante argentino Gaby Álvarez y su chofer Blas Coelho Oliveira, después de que el automóvil que conducían atropellara y matara a dos personas, en la Argentina, los responsables quedan libres.
El pasado 25 de enero y bajo el expediente número 26/2008, el juez de San Carlos, Juan José Benítez Caorsi, dictó el procesamiento con prisión preventiva de Alvarez y Coelho por haber atropellado y matado a dos argentinos que se trasladaban en una moto por el kilómetro 173 de la ruta 10.
En el caso de Lomas de Zamora, el conductor que causó la muerte de Cristina Locher, de 25 años, y dejó en desesperante estado de salud a su pequeño hijo, recuperó rápidamente la libertad tras la decisión de un fiscal, cuando concurrió a la comisaría horas después del hecho.
Otra de las grandes diferencias entre el accionar de la Justicia en otros países y la forma de proceder en la Argentina es que los conductor demorados en nuestro país no quedan incomunicados. Por lo tanto, tienen la ventaja de una pronta asesoría legal que, en muchos casos, es un salvoconducto para quedar libres.
Tal fue la situación del conductor de un Peugeot 206, que hace una semana atropelló al músico Federico Piskorz, quien agoniza, y a mató a su novia Karina López. Ambos fueron embestidos por el auto fuera de control que se subió a la vereda, sobre la avenida Las Heras, en el barrio de Palermo.
Fabrizio Héctor Finocchiaro fue dejado en libertad en la comisaría, luego de negarse a un control de alcoholemia y extracción de sangre. Al caso lo lleva adelante la Secretaría 114 del Juzgado de Instrucción Nº 32.