RSS XML Comentarios: 2518 Recomendaciones: 115 Usuario destacado: LuisPas Título más comentado: "Bergoglio: "Macri..."

infobae.com

Miercoles 25 de Noviembre
23-01-08 | General Imprimir
Compartir Facebook Meneame Google Bookmark delicio.us MySpace Digg Technorati TwitThis LinkedIn Mixx

Premian a un matemático argentino en los EEUU

Recomendar
Tamaño del texto

Carlos Kenig es especialista en análisis matemático y trabaja en la Universidad de Chicago. Nacido en Villa Crespo, cuenta que a los seis años ya era apasionado de esta materia. Su historia

Kenig recibió el premio a la memoria de Maxime BÉcher, de la Sociedad de Matemática de los Estados Unidos, el galardón más importante en el análisis matemático, el cual comparte con el estadounidense Charles Fefferman y con el italiano Alberto Bressan.

Pero el porqué de semejante premio tiene su base en "el estudio de ciertas ecuaciones diferenciales que gobiernan fenómenos oscilatorios", explica el argentino.

Claro que la respuesta no termina siendo muy clara para aquellos que escapamos de las matemáticas, así que se explaya y da un ejemplo: "Si estamos ante un canal de agua y se produce algún movimiento en un extremo, se generará una onda. Esas ecuaciones permiten explicar dónde terminará esa onda, si mantendrá la misma forma o se acercará a otra, si es que había otra onda", dice Kenig, oriundo de Villa Crespo y amante de esta materia desde los seis años.

Me encantaba su rigor. Y tuve dos buenos docentes en el Colegio Nacional de Buenos Aires que me alentaron", recuerda.

Sus estudios y su historia
En la Universidad de Buenos Aires comenzó dos carreras: Ingeniería y Matemática, "pero sentí que la ingeniería era demasiado inexacta para mi gusto, y la abandoné".

Sin embargo, tampoco pudo terminar matemática debido a que "la situación política era muy inestable en aquel momento" en la Argentina, por lo que decidió ir a los Estados Unidos en 1973, con una beca para hacer una maestría y luego el doctorado.

Allí, en el país del norte, trabajó para la Universidad de Princeton y la de Minnesotta, pero volvió a la Universidad de Chicago, donde investiga la mayor parte del tiempo y da clases sólo 45 horas anuales.

"Pasaron muchos años desde que dejé la Argentina. Mi situación hoy es muy cómoda en los Estados Unidos. Recibo subsidios de la Fundación Nacional de Ciencia, que me permiten investigar sin problemas", relata Kenig.

Finalmente, consultado sobre porqué le apasiona esta ciencia, el matemático explica que "es la manera de hallar respuestas sin ambigüedad", según publicó el diario Clarín.

Las notas más leídas de la sección