Fuentes del Gobierno porteño decidieron suspender este control fuera de uso desde que asumió el macrismo. Se estudia si reanudarlo o no debido a las quejas sobre su objetivo puramente recaudatorio

El contrato con las empresas que realizan el servicio y que cobran $6,30 por cada fotomulta que sacan, está vencido desde hace cerca de dos años. El actual Gobierno todavía no decidió si continuará o no con el sistema e intimó a ambas a devolver los equipos y hasta el momento no lo hicieron.
Asimismo, se le dio orden a los directores de seguridad vial y de infracciones cuyas firmas digitales que aparecen en las multas y deben estar para que estas tengan valor, que no autoricen ninguna foto, según informa el diario Clarín.
Cabe aclarar que las dos empresas están autorizadas a sacar 150.000 fotomultas mensuales cada una. Se trata de 3.600.000 multas al año, más de la mitad de las infracciones que en total recibe el sistema porteño.
El problema de las fotomultas cuya concesión data de 1999, bajo la conducción de Fernando de la Rúa, es su objetivo recaudatorio. Si bien funciona para la recaudación, no sirve si se apunta a la seguridad vial.
El 80% de las fotomultas solía ser por mal estacionamiento. Mientras que sólo el otro 20% correrspondía a las demás infracciones.