Igualó 1-1 ante Stuttgart en la ida de los octavos de la Champions League. Cacau e Ibrahimovich anotaron los goles. El campeón sufrió constantes sobresaltos pero contó con el guiño del árbitro

El el estadio Mercedes Benz Arena de Alemania, el Sttuttgart y Barcelona igualaron 1-1 en uno de los partidos de ida de los octavos de final de la Champions League.
El equipo local superaba notablemente al vigente campeón cuando marcó su gol, a los 25 minutos del primer tiempo, luego de centro preciso desde la derecha de Celozzi para ubicar a Cacau en el segundo palo y superando la marca de Charles Puyol.
El gol no hizo más que establecer una superioridad justa de los alemanes, que cuatro minutos después de convertir el tanto reclamó un penal que el árbitro prefirió ignorar tras una clara mano Piqué ante un centro de Progrebniak.
Eso no sería todo para los alemanes, que no sienten respeto por el campeón y fueron en busca del segundo que se perdieron de manera increíble a los 31 minutos: Cacau jugó con Khedira dentro del área y Puyol llegó con lo justo para despejar al córner cuando el segundo tanto parecía un hecho.
El brasileño Cacau volvió loca a la defensa culé en el primer tiempo y el Stuttgart daba la sorpresa en su cancha, ante el multicampeón.
La primera clara del local fue a cinco minutos del final, en los pies de un Lionel Messi que se mostró "ausente" durante los primeros 40 minutos. El rosarino ejecutó un remate de frente al arco, tras recorrer varios metros en campo rival con la pelota en sus pies: la pelota pegó en el arquero Lehman y luego el palo despejó el balón.
En el complemento, Barcelona ingresó al campo con otra actitud, intentando adueñarse de la pelota, y tardó apenas siete minutos en plasmar su intención en el resultado a través de Zlatan Ibrahimovic tras aprovechar una peloata que le dejó Piqué dentro del área chica. El sueco convirtió en su segundo intento, luego de toparse con Lehmann.
El partido culminó con una sensación de injusticia para el equipo alemán, que desperdició sus chances de conseguir una ventaja importante con la cual buscar la definición de su llave de octavos de final en el Nou Camp, la casa del Barcelona donde se decidirá el futuro del campeón que hoy, como tal, jugó con la suerte de su lado...más un par de guiños del árbitro holandés Kuipers.