Un desconocido colocó esta prenda íntima en los buzones de una decena de habitantes de un pueblo inglés. Aún no se sabe si quiso dar un mensaje o sólo se trató de una broma

Los vecinos de la pequeña y tranquila aldea inglesa de Port Carlisle no salen aún de su asombro: un desconocido dejó en los buzones de sus casas corpiños rosas el primer día del año, informó el portal 20Minutos.es.
Sin que nadie lo viera, esta suerte de moderno Papá Noel logró que cerca de una docena de habitantes comenzaran el año con una sonrisa.
"Evidentemente, hubiera sido bonito que los hubieran dejado con su correspondiente dama, pero eso no pasó", dijo un risueño transeúnte a las cámaras de la cadena BBC.
Como las prendas no tenían remitente, la identidad del bromista sigue siendo un misterio. Y aunque los vecinos aún no entienden bien cuál fue el mensaje, no se muestran demasiado preocupados.
"No es de la talla de mi mujer, así que no pude regalárselo por estas Fiestas", ironizó uno de ellos.