Ocurrió en Italia, donde los hombres, cuando se nombra alguna enfermedad, se tocan "sus atributos" para alejar la desdicha. Ahora, es una ofensa penal

La Justicia italiana prohibió que los hombres toques sus genitales en público, hasta para evitar la mala suerte, una costumbre que tienen cuando, por ejemplo, ven pasar un coche fúnebre o se menciona una terrible enfermedad.
El "ritual" es mal visto en la sociedad italiana, sin embargo, el "io mi tocco" es algo común. Ante esto, el más alto tribunal de Apelaciones de Italia dictaminó que tocarse los atributos es una ofensa penal.
Cómo se llegó a esta medida
La Justicia falló de esta forma luego de que un obrero de Como apelara un fallo que lo condenó a pagar u$s304 dólares y u$s1.521 de gastos legales por conducta indecente al "tocarse sus genitales de manera ostentosa a través de la ropa".
Si bien su abogado había aclarado que había sido "un movimiento compulsivo, involuntario, para ajustar su overol, seguramente", el tribunal romano dictamino que cualquier acto similar "debe ser visto como algo contrario a la decencia pública, concepto que incluye ese nexo de reglas éticas sociales que exigen que todo el mundo se abstenga de conductas potencialmente ofensivas para el decoro", según publicó el diario Clarín.