
En las últimas horas, la Justicia italiana ordenó confiscar 300 millones de euros de Sparkle, una firma que es 100% propiedad de Telecom Italia. La decisión, tomada en el marco de una investigación por un caso de corrupción, provocó que en el día de hoy se desplomen las acciones de la empresa telefónica en la bolsa de Milán.
Como consecuencia de ello, Telecom Italia pospondrá el reporte de sus resultados 2009, previsto para esta tarde, debido a que Sparkle aún no aprobó sus propios libros, en medio de la investigación sobre un supuesto lavado de dinero.
Momentáneamente, Telecom Italia recibirá un pedido de actualización de su plan de negocios a tres años, hasta que se reúna nuevamente el 25 de marzo, informó la compañía telefónica en un comunicado difundido anoche. La junta también pondrá en suspenso la convocación de su asamblea de accionistas.
La investigación
Un tribunal de Roma ordenó esta semana la detención de 56 personas, entre ellas varios dirigentes de Sparkle y al fundador Fastweb, Silvio Scaglia, por estar involucrados en un fraude de facturas falsas por un total de 1.800 millones de euros (2.440 millones de dólares).
Según el magistrado Giancarlo Capaldo, las empresas facturaron a sociedades extanjeras amigas servicios telefónicos que jamás fueron efectuados, algunas con sede en países denominados paraísos fiscales, como Panamá.
La investigación incluye también a diplomáticos, policías y funcionarios que están acusados de tener nexos con la mafia italiana, según publicaron hoy los matutinos del país europeo.