El índice Dow Jones de Industriales perdió 1,64%, hasta los 8.679 puntos, mientras que el tecnológico Nasdaq cedió 2,81%, hasta las 1.571 unidades. El promedio S&P 500 retrocedió 2,13%, a 890 puntos

Las bolsas de Nueva York cerraron con un descenso superior al uno por ciento, en una sesión en la que datos oficiales constataron que se acelera el deterioro del mercado laboral en los Estados Unidos.
El índice Dow Jones de Industriales, que agrupa a algunas de las mayores empresas de los EEUU, cedió el 1,64% (-143,28 puntos) y terminó la semana en 8.599,18 enteros.
El mercado Nasdaq retrocedió un 2,81% (-45,42 puntos) y se situó en 1.571,59 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 perdió un 2,13% (-19,38 puntos), hasta los 890,35 enteros.
El Dow Jones perdió un 4,8% durante esta semana, el Nasdaq un 3,7% y el S&P 500 retrocedió un 4,5 por ciento.
Los inversores de Wall Street recibieron con alivio los datos oficiales de empleo y desempleo en diciembre pues, aunque mostraron una fuerte erosión del mercado laboral a finales de 2008, fueron algo menos desfavorables de lo que algunos economistas esperaban.
Eso favoreció que la sesión transcurriera con cierta calma y que los principales indicadores registraran pocas variaciones respecto de los niveles en que se iniciaron las contrataciones.
La economía de los Estados Unidos perdió 524.000 ocupaciones el mes pasado respecto de noviembre, cuando ya desaparecieron 584.000 empleos. Esa última cifra la revisó el gobierno y la elevó en 51.000 empleos respecto de calculado con anterioridad.
La tasa de desempleo subió en diciembre cuatro décimas respecto del mes anterior, hasta el 7,2%, lo que representa el nivel más alto en 16 años. Durante 2008 se perdieron 2,6 millones de empleos, lo que supone el mayor descenso anual desde 1945.
"Está claro que la situación (económica) es atroz, se está deteriorando y requiere medidas inmediatas y urgentes", manifestó el presidente electo Barack Obama, que recordó además que otros 3,4 millones de estadounidenses solo tienen empleo a tiempo parcial.
El mercado esperaba ya cifras muy desfavorables, después de que la empresa privada de análisis Automatic Data Processing (ADP) informara el miércoles de una perdida de 693.000 empleos en el sector privado en diciembre.
Ese día el índice Dow Jones bajó un 2,7%, el mayor descenso en un mes, pero dejó la impresión de que el mercado estaba dispuesto a encajar con aplomo datos como ese y otros que mostraron después una fuerte caída de las ventas minoristas en diciembre, el mes más importante para las cuentas anuales de ese sector.
Algunos analistas atribuyen la aparente estabilidad de Wall Street a un volumen de negocio aún inferior a lo habitual, así como a la cautela de los inversores hasta que se produzca el relevo en la Casa Blanca y se conozcan detalles concretos del plan de estímulo económico que quiere poner en marcha el nuevo gobierno.
El banco Citigroup encabezó los descensos en el índice Dow Jones de Industriales, con una depreciación del 5,7% en sus acciones, en una jornada en la que se conoció que Robert Rubin, antiguo secretario del Tesoro, presentó su dimisión como asesor y miembro del Consejo de Administración en esa entidad.
Las acciones de American Express, Bank of America y JP Morgan, además del fabricante de aluminio Alcoa, registraron descensos de alrededor del 4% y fueron, junto a Citigroup, las que tuvieron un final de semana más negativo en ese índice.
Las petroleras Exxon Mobil y Chevron finalizaron la sesión con un descenso de casi un 2% en el valor de sus acciones, en una jornada en la que el barril de crudo de Texas bajó un 2,1% y cerró en 40,83 dólares en el mercado neoyorquino de materias primas.
Los títulos del fabricante aeronáutico Boeing bajaron un 0,76% después que se conociera que recortará este año 4.500 empleos en su división de aviones comerciales.
El dólar se debilitó ante el euro y el yen y los bonos de la deuda pública a diez años subieron de precio, con lo que su rentabilidad se situaba en el 2,39 por ciento.
Fuente: EFE