El presidente dijo que los EEUU y los gobiernos del mundo deben elaborar reformas para el sistema financiero global, pero no tratar de reinventarlo

"Este fin de semana seré el anfitrión de países desarrollados y emergentes. Los líderes que asisten a esta reunión tienen un propósito, superar la crisis, y sentar las bases para superar las crisis futuras", explicó el mandatario.
Bush exhortó a una reforma de la economía global que la fortalezca a largo plazo y dijo que los líderes discutirán "medidas concretas".
En otro pasaje, dijo que la intervención del gobierno no es una panacea. En ese sentido, destacó: "Yo creo en el mercado pero no cuando estamos frente a la perspectiva de un colapso global".
No obstante, Bush advirtió que "no hay que profundizar la intervención del Estado en la economía".
Bush recibirá a gobernantes del Grupo de los 20 en Washington, cumbre que comenzará con una cena de trabajo el viernes por la noche.
El presidente pronunció el discurso desde el corazón de Wall Street, en el venerable Federal Hall donde sesionó el primer Congreso norteamericano y se encuentra a pocos metros de las bolsa de Nueva York.
Con este discurso, Bush intentaba dar un marco a las expectativas para la cumbre, en la que se intentará elaborar una respuesta mundial coordinada a la crisis financiera.
El concepto central de su mensaje es que la reforma financiera será inútil si abandonan el mercado libre e imponen restricciones al comercio.
"La crisis no signficó el fracaso del sistema de mercado libre", dijo en el discurso. "Y la respuesta no es tratar de reinventar ese sistema".
Asimismo, aseguró: "El capitalismo de libre mercado es mucho más que una teoría. Es la esencia del ascenso social. Es lo que ha hecho a los Estados Unidos grande".
Luego, agregó que "sería un grave error que unos meses de crisis socaven 60 años de éxitos"
"El libre mercado es el camino", explicó Bush.
Fuente: AP