
Algunos líderes internacionales instaron a que el presidente electo de los EEUU impulse un nuevo orden económico y guíe al mundo para salir de su peor crisis financiera desde la década de 1930.
El entusiasmo por la histórica elección del demócrata Obama como el primer presidente negro de Estados Unidos fue atenuado por la percepción de los desafíos que él enfrentará en momentos en que el país, la mayor economía del mundo, se dirige a la recesión. "Debemos cambiar la crisis actual en una nueva oportunidad", dijo el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.
"Necesitamos un nuevo acuerdo para un nuevo mundo. Sinceramente yo espero que con el liderazgo de presidente Obama, los Estados Unidos de América una fuerzas con Europa para impulsar este nuevo acuerdo", agregó. La reacción inicial de los mercados financieros era apagada, pues los problemas económicos seguían ocupando el centro de la atención.
El dólar subía contra otras monedas principales luego de registrar su mayor caída en un día en 13 años, cuando los inversores se pasaron a divisas de mayor rentabilidad. Las bolsas de Asia subieron hoy pero cerraron debajo de sus máximos del día, mientras que en Europa las acciones abrieron con bajas y los analistas decían que una victoria de Obama ya se había descontado en los precios luego de las recientes alzas.
Obama asumirá en enero, lo que deja al saliente presidente estadounidense George W. Bush como anfitrión de una cumbre de líderes mundiales que se realizará en 15 de noviembre en Washington para discutir la crisis financiera global, causada por el colapso del mercado de las casas de Estados Unidos.
Trabajar por más y mejores regulaciones
En esa cumbre se abordarán nuevas maneras de regular a los mercados financieros globales, en momentos en que el mundo se dirige a una recesión.
Un miembro de la junta ejecutiva del Banco Central Europeo (BCE), Juergen Stark, se mostró pesimista sobre las perspectivas para la economía de la zona euro, formada por 15 naciones.
"La expectativa de que veamos una recuperación a fin de año ha desaparecido", dijo Stark al diario alemán Financial Times Deutschland en una entrevista publicada el miércoles. "Tendremos un crecimiento muy bajo hasta bien entrado el 2009".
El Gobierno de Australia se mostró igual de pesimista, al recortar sus proyecciones del crecimiento económico y el superávit presupuestario. El secretario del Tesoro australiano, Wayne Swan, dijo que si se deterioran aún más las condiciones internacionales, entonces habría más rebajas en los cálculos. "Esto es otro dramático recordatorio de que no somos inmunes al impacto de la crisis financiera global", sostuvo.
Australia redujo las tasas de interés en una magnitud de 75 puntos básicos el martes, más de lo esperado, y ahora se prevé que tanto el BCE como el Banco de Inglaterra rebajen sus tasas mañana, al menos en 50 puntos base.
En tanto, el gobernador del Banco de Japón Masaaki Shirakawa dijo que la debilidad económica seguía siendo la preocupación principal del banco de cara a la crisis financiera global, pero advirtió que un recorte muy grande de las tasas de interés japonesas podría distorsionar al mercado.
Fuente: Reuters